Tomás M. Plaza
Poeta recién llegado
[center:4908750cb1]He podido, esta noche,
medir tu cuerpo de nuevo con mis manos,
he querido perpetuarla y a su silencio,
a ti y a tu cuerpo en mis brazos,
no ha cambiado tu sabor
y las letras de tu espalda se hayan intactas,
es cierto que te he extrañado,
y que te he buscado a mi lado y en otras caras,
en otros labios.
No hay alguien más como tú, lo sé,
ni como yo para buscarte a diario, lo sabes.
¿Qué puedo darte ya, sino mi vida?
Cuando siento que la soledad me invade
y una terrible ansiedad
de destrozarme lentamente me sobreviene,
me quedas.
De noche existimos
¿Y si amaneciera?[/center:4908750cb1]
medir tu cuerpo de nuevo con mis manos,
he querido perpetuarla y a su silencio,
a ti y a tu cuerpo en mis brazos,
no ha cambiado tu sabor
y las letras de tu espalda se hayan intactas,
es cierto que te he extrañado,
y que te he buscado a mi lado y en otras caras,
en otros labios.
No hay alguien más como tú, lo sé,
ni como yo para buscarte a diario, lo sabes.
¿Qué puedo darte ya, sino mi vida?
Cuando siento que la soledad me invade
y una terrible ansiedad
de destrozarme lentamente me sobreviene,
me quedas.
De noche existimos
¿Y si amaneciera?[/center:4908750cb1]