pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una noche más
el deseo grita tu nombre,
te llamo encendida
sólo el silencio responde.
Delirante ante tu recuerdo
buscando consuelo ando,
suspirando por tu cuerpo
sin saber dónde ni cuándo.
Una noche más
Tus labios no me deleitan
ante la pasión palpitante
que noche trás noche despierta.
Otra entrega pendiente
se ahoga en la cumbre,
húmeda tu dama te espera
para liberar a la fiera.
Los besos se acumulan
duelen, queman, torturan,
la piel se revela
grita, aulla y desespera.
Una noche más
el fuego nace pero no arde,
el volcán estremecer desea
y la erupción no llega.
No hay alivio al tormento
fallidos son los intentos
de auto abastecer a la piel
sólo tú, lo sabes hacer.
Una noche más que veo pasar
y en tus cumbres no cabalgo,
aumentan mis deseos de amarte
y lucho para no correr a buscarte.
Una noche más sin ti
y sin el dulce estremecer,
sin dejar libres los gemidos
y sin abrazarnos rendidos.
el deseo grita tu nombre,
te llamo encendida
sólo el silencio responde.
Delirante ante tu recuerdo
buscando consuelo ando,
suspirando por tu cuerpo
sin saber dónde ni cuándo.
Una noche más
Tus labios no me deleitan
ante la pasión palpitante
que noche trás noche despierta.
Otra entrega pendiente
se ahoga en la cumbre,
húmeda tu dama te espera
para liberar a la fiera.
Los besos se acumulan
duelen, queman, torturan,
la piel se revela
grita, aulla y desespera.
Una noche más
el fuego nace pero no arde,
el volcán estremecer desea
y la erupción no llega.
No hay alivio al tormento
fallidos son los intentos
de auto abastecer a la piel
sólo tú, lo sabes hacer.
Una noche más que veo pasar
y en tus cumbres no cabalgo,
aumentan mis deseos de amarte
y lucho para no correr a buscarte.
Una noche más sin ti
y sin el dulce estremecer,
sin dejar libres los gemidos
y sin abrazarnos rendidos.