Este amargo viento otoñal ha despertado las gélidas noches de octubre
para hacerte sucumbir en el crepitar de las hojas que claman al paso:
no, ya no más!. Han caido lejos de la vida y ahora abran de expirar
¡Así debió morir tu anhelo!, cuando se marcho sin decir adiós.
Ahora el cielo se a puesto a tararear esa canción, ¿la reconoces?
esas notas que se van confundiendo entre las estrellas iluminadas
que traen de nuevo a tus oidos su voz, la que retumba en tu interior
haciendo llorar esa pena, aquella que siempre se negó a sanar.
Este corazón esta vacio, herido por las brisas de aquel bendito octubre
adormecido por las lunas de otoño que mucho prometieron
y poco cumplieron, roto por los fragmentos de esperanza que dejaste
a mis pies mientras una sombra de tu risa me guiaba a enloquecer.
Camina por las calles, ya es enero, mayo, julio, pero eso a ti te da igual
pues en la frente llevas tatuado, ¡Benditas noches de octubre son mi eternidad!
anda entonces, pierdete entre la multitud que mientras ellos vivan
su tiempo en continuidad, para ti las hojas siempre, siempre caerán...
Lady Eykhón
para hacerte sucumbir en el crepitar de las hojas que claman al paso:
no, ya no más!. Han caido lejos de la vida y ahora abran de expirar
¡Así debió morir tu anhelo!, cuando se marcho sin decir adiós.
Ahora el cielo se a puesto a tararear esa canción, ¿la reconoces?
esas notas que se van confundiendo entre las estrellas iluminadas
que traen de nuevo a tus oidos su voz, la que retumba en tu interior
haciendo llorar esa pena, aquella que siempre se negó a sanar.
Este corazón esta vacio, herido por las brisas de aquel bendito octubre
adormecido por las lunas de otoño que mucho prometieron
y poco cumplieron, roto por los fragmentos de esperanza que dejaste
a mis pies mientras una sombra de tu risa me guiaba a enloquecer.
Camina por las calles, ya es enero, mayo, julio, pero eso a ti te da igual
pues en la frente llevas tatuado, ¡Benditas noches de octubre son mi eternidad!
anda entonces, pierdete entre la multitud que mientras ellos vivan
su tiempo en continuidad, para ti las hojas siempre, siempre caerán...
Lady Eykhón