Cierro las cortinas para no ver
La calle llena de polvo, de viento
De suciedad... de mierda.
Repleta de todas esas cosas
Que no quiero ver ahora
Que no me da la gana de ver
Que apestan.
El tronar de los motores
El puto aire contaminado
El bullicio, la estúpida gente
Pasando por las calles
Los imbéciles que se cruzan
Por la mitad de la calzada
Arriesgando su vida por ignorancia.
Eso no quiero ver hoy.
Y no me quedan más que estas
Cuatro paredes despintadas
Y estas cuatro puertas que miran
Y absortas dicen mira a este loco
Que se pasea de lado a lado
De puerta a ventana, cierra las cortinas,
Cierra sus ojos, cierra su mente
Pero no puede concentrarse porque
The Ramones hacen una bulla
Del hijueputas.
Sin embargo, la ciudad sigue apestando
Toda la construcción del hombre
La humanidad misma, todo lo que
Involucra poder y desarrollo
Que nació de la carencia de unos
Y la opulencia de otros.
Del deseo de unos y la negación de otros
De tener todo y no tener nada
Eso es todo el puto mundo:
Unos encima de otros chingando sin clemencia
Los unos a los otros, rompiendo culos en mil pedazos.
El fuerte sobre el débil
El sano encima del enfermo...
La cadena alimenticia humano
Y los más infelices en lo más bajo de ella.
No es más que la ley de la selva de concreto
Con el CO2 metiéndose por los pulmones
En cubos aislados hechos de cemento
De aluminio, de vidrio...
Aplastando mentes y conciencias
Aplastando a seres como yo
En esta tarde en este mundo
Que pesa sobre unas espaldas
Cansadas y hartas de lo mismo.
De llevar una carga que nunca pidió llevar.
Cansadas de esta mierda, de esta basura,
De esta porquería que una vez más hace
Que la gente se ahorque, se pegue un tiro
Y se destape los sesos arrojando
Todo entre las mismas cuatro paredes.
Pero quién sabe por qué ese cuarto vacío.
Sí, claro que sí. Se trata de una historia repetida
Que una y otra vez aparece en el paisaje
lastimero del recuerdo de toda la humanidad.
Mujeres buenas y hombres malos
Fracasos anunciados en las portadas de los diarios
Podredumbre, glamour, belleza de revistas
Modernidad pura y dura... más mierda.
Todo es una inmundicia a la hora de estar solo
La misma soledad que ahora aplasta como tenaza
Desde estas cuatro paredes y cuatro puertas
Desde los cuatro focos prendidos
Y las putas cuatro cervezas que
Hasta ahora me voy bebiendo
Y que no sirven más que para darme cuenta
Que todo ¡apesta!
No hay que negarse ante la concreta realidad
Ante la materialidad representada en el todo
El aquí y el ahora. El ahora estoy aquí
Paseándome como un desdichado
Hablándole a una grabadora-reloj-celular-cámara
Algo que hace 50 años pocos lo hubieran pensado.
Pero bueno, aprovecho la puta tecnología
Hoy domingo seis de marzo del 2011.
Ahora que decido volver a hablar
A decir esta es mi voz, esta es mi palabra
Una voz que será escuchada, leída sin
Importarme por quiénes y ni cuándo ni dónde
No sé si alguien encuentre algo de significado
En estas palabras o algo que altere sus vidas
Y sus conciencias sean removidas del vacío
Para entender lo corta, efímera y patética
Que puede ser (y que es) la existencia humana
Sí, paseándose entre cuatro paredes
Viendo ventanas sucias y corrompidas por el
Aire que contamina hasta los protones
Olieno sillas, alfombras con ácaros, espejos
Manchados por la fealdad de las formas desconsoladas
Y otra vez las cortinas que se niegan a ser abiertas
Para no ver más mierda, la misma mierda
Que ahora embarra mi conciencia mi ser.
El cambio de rumo, el giro del timón
Me ponen de frente a una realidad incierta
Abstracta desde su construcción
Desdoblada y abyecta llena de malas
Intenciones y sucios pensamientos
Con Depeche Mode tronando en el fondo.
La calle llena de polvo, de viento
De suciedad... de mierda.
Repleta de todas esas cosas
Que no quiero ver ahora
Que no me da la gana de ver
Que apestan.
El tronar de los motores
El puto aire contaminado
El bullicio, la estúpida gente
Pasando por las calles
Los imbéciles que se cruzan
Por la mitad de la calzada
Arriesgando su vida por ignorancia.
Eso no quiero ver hoy.
Y no me quedan más que estas
Cuatro paredes despintadas
Y estas cuatro puertas que miran
Y absortas dicen mira a este loco
Que se pasea de lado a lado
De puerta a ventana, cierra las cortinas,
Cierra sus ojos, cierra su mente
Pero no puede concentrarse porque
The Ramones hacen una bulla
Del hijueputas.
Sin embargo, la ciudad sigue apestando
Toda la construcción del hombre
La humanidad misma, todo lo que
Involucra poder y desarrollo
Que nació de la carencia de unos
Y la opulencia de otros.
Del deseo de unos y la negación de otros
De tener todo y no tener nada
Eso es todo el puto mundo:
Unos encima de otros chingando sin clemencia
Los unos a los otros, rompiendo culos en mil pedazos.
El fuerte sobre el débil
El sano encima del enfermo...
La cadena alimenticia humano
Y los más infelices en lo más bajo de ella.
No es más que la ley de la selva de concreto
Con el CO2 metiéndose por los pulmones
En cubos aislados hechos de cemento
De aluminio, de vidrio...
Aplastando mentes y conciencias
Aplastando a seres como yo
En esta tarde en este mundo
Que pesa sobre unas espaldas
Cansadas y hartas de lo mismo.
De llevar una carga que nunca pidió llevar.
Cansadas de esta mierda, de esta basura,
De esta porquería que una vez más hace
Que la gente se ahorque, se pegue un tiro
Y se destape los sesos arrojando
Todo entre las mismas cuatro paredes.
Pero quién sabe por qué ese cuarto vacío.
Sí, claro que sí. Se trata de una historia repetida
Que una y otra vez aparece en el paisaje
lastimero del recuerdo de toda la humanidad.
Mujeres buenas y hombres malos
Fracasos anunciados en las portadas de los diarios
Podredumbre, glamour, belleza de revistas
Modernidad pura y dura... más mierda.
Todo es una inmundicia a la hora de estar solo
La misma soledad que ahora aplasta como tenaza
Desde estas cuatro paredes y cuatro puertas
Desde los cuatro focos prendidos
Y las putas cuatro cervezas que
Hasta ahora me voy bebiendo
Y que no sirven más que para darme cuenta
Que todo ¡apesta!
No hay que negarse ante la concreta realidad
Ante la materialidad representada en el todo
El aquí y el ahora. El ahora estoy aquí
Paseándome como un desdichado
Hablándole a una grabadora-reloj-celular-cámara
Algo que hace 50 años pocos lo hubieran pensado.
Pero bueno, aprovecho la puta tecnología
Hoy domingo seis de marzo del 2011.
Ahora que decido volver a hablar
A decir esta es mi voz, esta es mi palabra
Una voz que será escuchada, leída sin
Importarme por quiénes y ni cuándo ni dónde
No sé si alguien encuentre algo de significado
En estas palabras o algo que altere sus vidas
Y sus conciencias sean removidas del vacío
Para entender lo corta, efímera y patética
Que puede ser (y que es) la existencia humana
Sí, paseándose entre cuatro paredes
Viendo ventanas sucias y corrompidas por el
Aire que contamina hasta los protones
Olieno sillas, alfombras con ácaros, espejos
Manchados por la fealdad de las formas desconsoladas
Y otra vez las cortinas que se niegan a ser abiertas
Para no ver más mierda, la misma mierda
Que ahora embarra mi conciencia mi ser.
El cambio de rumo, el giro del timón
Me ponen de frente a una realidad incierta
Abstracta desde su construcción
Desdoblada y abyecta llena de malas
Intenciones y sucios pensamientos
Con Depeche Mode tronando en el fondo.