Alex Courant
Poeta adicto al portal
Nocturna travesía son tus crispados ojos.
Hechos con pulsos negros de ángeles errabundos
penden como las uvas en un mismo secreto,
queman igual que brazas en indistinta carne.
Tatúame tu mirada como el higo desnudo
que a su leche derrama sobre plumas sombrías,
deja caer su miel oscura a mi pupila
para que en ella pétalos de su insomnio renazcan.
En el sueño la aguja de tus párpados me hiere,
la vena de tus lágrimas, palpitando, me busca,
el sexo en tus pestañas se separa y me evoca.
Cuando se miren nuestros ojos nacerá el barro,
arderán los incendios, el agua tendrá sed;
se besará la noche con dos bocas distintas.
Hechos con pulsos negros de ángeles errabundos
penden como las uvas en un mismo secreto,
queman igual que brazas en indistinta carne.
Tatúame tu mirada como el higo desnudo
que a su leche derrama sobre plumas sombrías,
deja caer su miel oscura a mi pupila
para que en ella pétalos de su insomnio renazcan.
En el sueño la aguja de tus párpados me hiere,
la vena de tus lágrimas, palpitando, me busca,
el sexo en tus pestañas se separa y me evoca.
Cuando se miren nuestros ojos nacerá el barro,
arderán los incendios, el agua tendrá sed;
se besará la noche con dos bocas distintas.