Me desequilibra pasar bajos tus enaguas
y sobrevivir
al sonido del muslo y los dominios
que viven en ti.
Guardo un muñón sin olvido en mi silencio
un soplo de verdad que te desea
de par en par.
Aquí estoy rescatando las razones azules
que no puedo explicarte con humanas
emociones.
En un gemido me dejo llevar
por la satisfacción de trepar tus rodillas
y subir al cielo fértil
que se expande hasta el pasadizo final.
Eres más que un poema abriendo la noche
más que una vigilia estremeciéndose
en el vaho del Jordán.
A veces no logro encontrarte, pero siempre estás
presente entre mis dedos
dejando huellas en mi cuerpo
para que nunca te olvide.
---------------------------------------
5/09/ 2024
Última edición: