Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu voz viene a besar
la alondra desnuda que trina en cada esquina
y hace vibrar al mar
como el fuego de atardeceres rojos.
Soy el rayo azul
en los labios del agua
el sonido de la luz
en tus pupilas vírgenes.
Has llegado a dibujar espirales
en el silencio de mi orilla.
De tu boca brotan
la flor y el cielo que bendicen madrigales.
En las ramas del viento
palpita un corazón
dulce como el alma
que ahora beso.
Quiero adorar Venecia
rozando cada pliegue de tu piel
y en cada nocturno
arder en la semilla de tu pecho.
Arkhazul / Violeta