Luis Felipe Ortiz
Poeta recién llegado
(Ella estuvo conmigo anoche, bajo las estrellas y dijo que la esperara, que volvería cuando se oculte el sol...cuando muera su último rayo en el horizonte.)
El día abre los ojos y estrena la mañana
y me descubre silencioso y nocturno.
Algo en mi se resiste al sol,
algo persiste en hermanarme con la luna.
Oh noche, oh estrellas palpitantes,
permuto estas indeseables horas de luz
por un instante de sus anheladas nocturnidades.
Alguien apague este fulgor
que me paraliza y me enmudece,
alguien adelante las horas
para que anochezca.
El día aborrece mi lobreguez
y yo le correspondo
negándome a su abrazo
y odiando su resplandescencia.
No me pregunten porqué.
Sólo quiero que venga la noche.
El día abre los ojos y estrena la mañana
y me descubre silencioso y nocturno.
Algo en mi se resiste al sol,
algo persiste en hermanarme con la luna.
Oh noche, oh estrellas palpitantes,
permuto estas indeseables horas de luz
por un instante de sus anheladas nocturnidades.
Alguien apague este fulgor
que me paraliza y me enmudece,
alguien adelante las horas
para que anochezca.
El día aborrece mi lobreguez
y yo le correspondo
negándome a su abrazo
y odiando su resplandescencia.
No me pregunten porqué.
Sólo quiero que venga la noche.