POEMA ANTE EL CRISTO
Tu rostro de místico encanto divino
aún yo recuerdo rezándole al Cristo
y en Aquél que pendía delante de ellos
tus ojitos de cielo levantados y fijos.
Cobró tal dulzura y tal luz tu mirada
que jamás unos ojos tan bellos he visto;
al decir -"Padre Nuestro"- mis labios temblaban
mientras tú continuabas rezándole al Cristo.
Un perfume de rosas que anegaba el recinto
me llegó musitándome extraños candores
y aunque va mucho tiempo yo aún me pregunto
si era tuyo el perfume porque allí no había flores.
Mil luces y sombras traviesa proyectaba
la brisa que coqueta besaba los cirios
y mi mente que olvida tantas cosas pequeñas.
aún te recuerda arrodillada ante el Cristo.
Y es así que suceden las cosas divinas
y el señor sé que entonces comprendió mi tristeza
cuando fija tu imagen en mis ojos llorosos
sin que tú lo notaras salí de la iglesia.
Los años que pasan son gotas que caen
en un mar que recuerdos muy tristes ha visto
y aunque el tiempo destruye celoso los sueños,
yo sueño, contigo rezándole al Cristo.
Derechos Reservados
Libro Tatuajes del Alma
Tu rostro de místico encanto divino
aún yo recuerdo rezándole al Cristo
y en Aquél que pendía delante de ellos
tus ojitos de cielo levantados y fijos.
Cobró tal dulzura y tal luz tu mirada
que jamás unos ojos tan bellos he visto;
al decir -"Padre Nuestro"- mis labios temblaban
mientras tú continuabas rezándole al Cristo.
Un perfume de rosas que anegaba el recinto
me llegó musitándome extraños candores
y aunque va mucho tiempo yo aún me pregunto
si era tuyo el perfume porque allí no había flores.
Mil luces y sombras traviesa proyectaba
la brisa que coqueta besaba los cirios
y mi mente que olvida tantas cosas pequeñas.
aún te recuerda arrodillada ante el Cristo.
Y es así que suceden las cosas divinas
y el señor sé que entonces comprendió mi tristeza
cuando fija tu imagen en mis ojos llorosos
sin que tú lo notaras salí de la iglesia.
Los años que pasan son gotas que caen
en un mar que recuerdos muy tristes ha visto
y aunque el tiempo destruye celoso los sueños,
yo sueño, contigo rezándole al Cristo.
Derechos Reservados
Libro Tatuajes del Alma