Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
En lo inerte raído de tu piel,
he perdido los soles de mis ojos
a fin de concentrar solo tu noche
con la efímera influencia del reloj,
con la bondad epíteta del alba,
con la insípida fruta del recuerdo.
Lo que percibo suena límpido y transparente
y del vientre esfumado de la aurora
fluye luz deshuesada -Cómo podré hacer frente
a lo que de tu boca invoca a los paisajes.
A lo que de mi sed se trasciende inminente.
A lo que de tu espalda nos vincula en lo obscuro,
donde todas las aves pastan,
mientras hemos guardado el luto desigual
que levanta cadáveres, amor, una y otra vez.-.
he perdido los soles de mis ojos
a fin de concentrar solo tu noche
con la efímera influencia del reloj,
con la bondad epíteta del alba,
con la insípida fruta del recuerdo.
Lo que percibo suena límpido y transparente
y del vientre esfumado de la aurora
fluye luz deshuesada -Cómo podré hacer frente
a lo que de tu boca invoca a los paisajes.
A lo que de mi sed se trasciende inminente.
A lo que de tu espalda nos vincula en lo obscuro,
donde todas las aves pastan,
mientras hemos guardado el luto desigual
que levanta cadáveres, amor, una y otra vez.-.