Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Tu nombre es fácil de escribir porque el mar en retirada
nunca dejó de humedecer la arena
donde tracé sus líneas como si con ellas te acariciara.
Tu nombre es sencillo de besar como un pétalo,
como una espiga del color indescifrable de tus labios
que besan el viento que yo beso
cuando corro tras de ti al tocarte no te encuentro.
Tu nombre se puede respirar
y, como la respiración, es inevitable para todo lo vital.
Respiro de tu nombre desde que lo exhaló tu boca,
inhalo tu garganta como una madeja de aire,
como una corriente de humo.
Tengo la lengua de tu nombre ardiendo en mi sangre
como testimonio del incendio que abrasa mi corazón
en el derrumbe del entendimiento
y el encumbramiento del amor.
Tu nombre se puede llorar porque sabe llover
y me ha llovido y lo he llorado muchas veces
en todos los idiomas empapados de felicidad.
Lloro tu nombre para lavar mis ojos de las cosas he visto,
para despejarlos de aquello que nunca pudimos mirar,
para tener la mirada limpia al recibir tu mirada reluciente
que es el columpio del sol y tu principio más distante.
Tu nombre es simple de decir
y decirlo siempre es amarlo,
y amarlo es amarte siempre a ti
porque sabes que te amaría lo mismo
si te llamaras Sombra,
si te llamaras Imposible
como la última calle de nuestro destino.
Amo tu nombre
porque significa lo que más amo: tú.
Tú, que eres de tu nombre su mejor significado.
Tu nombre es tan breve
que puedo habitarlo cuando lo estoy callando.
Tu nombre es tan grande
que se acaba el tiempo y no termino de pronunciarlo.
Grande y breve es tu nombre
porque se escapa de la memoria para llamarte,
porque si la memoria un día lo pierde,
Lidia se llamará el olvido
y no será olvido sino la muerte.
nunca dejó de humedecer la arena
donde tracé sus líneas como si con ellas te acariciara.
Tu nombre es sencillo de besar como un pétalo,
como una espiga del color indescifrable de tus labios
que besan el viento que yo beso
cuando corro tras de ti al tocarte no te encuentro.
Tu nombre se puede respirar
y, como la respiración, es inevitable para todo lo vital.
Respiro de tu nombre desde que lo exhaló tu boca,
inhalo tu garganta como una madeja de aire,
como una corriente de humo.
Tengo la lengua de tu nombre ardiendo en mi sangre
como testimonio del incendio que abrasa mi corazón
en el derrumbe del entendimiento
y el encumbramiento del amor.
Tu nombre se puede llorar porque sabe llover
y me ha llovido y lo he llorado muchas veces
en todos los idiomas empapados de felicidad.
Lloro tu nombre para lavar mis ojos de las cosas he visto,
para despejarlos de aquello que nunca pudimos mirar,
para tener la mirada limpia al recibir tu mirada reluciente
que es el columpio del sol y tu principio más distante.
Tu nombre es simple de decir
y decirlo siempre es amarlo,
y amarlo es amarte siempre a ti
porque sabes que te amaría lo mismo
si te llamaras Sombra,
si te llamaras Imposible
como la última calle de nuestro destino.
Amo tu nombre
porque significa lo que más amo: tú.
Tú, que eres de tu nombre su mejor significado.
Tu nombre es tan breve
que puedo habitarlo cuando lo estoy callando.
Tu nombre es tan grande
que se acaba el tiempo y no termino de pronunciarlo.
Grande y breve es tu nombre
porque se escapa de la memoria para llamarte,
porque si la memoria un día lo pierde,
Lidia se llamará el olvido
y no será olvido sino la muerte.
09 de diciembre de 2017