Valaraukar
Hoc est Simplicisimun
Negros senderos
vistos
entre lágrimas
que duelen
de soledad,
nos llaman
muerte
nos llaman
odio
nos llaman
dioses
Lágrimas obscuras
vertidas en una
noche eterna
de estrellas
eclipsadas
por mi sombra
y la sombra
de mi soledad
Renuncio a
dioses de papel
creadores
de
hombres de barro,
esclavos de
vidas
equívocas
sin nombres
solo apariencias
almas sumidas
en eternos
lagos
de sangre,
sangre
de sueños muertos
por imágenes de
plata
Noche obscura
sedienta de mí
noche eterna
se abalanza
sobre mí,
obscureciendo
todo mi mundo,
obscureciendome,
y con su paso
me destroza
con su paso
me da vida
nazco mil veces
en ella, y
sin nacer
mis armaduras
no bastan,
mi espada
ya rota
se hunde en
mis esperanzas,
se hunde en mí
La noche
avanza,
otra vez,
para darme
vida
y quitármela
alimentándola
mi sangre
se vierte
desde mis ojos
en ríos
carmesí
en los que
ella se baña
y se purifica,
y me contamina
de soledad
de dolor
y de frío,
la lloro mil
veces
con lágrimas
con sangre
y con mi alma
que se sumerge
en su dolor
para endurecer
su armadura
Nos llaman
locos
nos llaman
muertos
nos llaman
hombres
nos llaman
Y despertamos
y dormimos,
nos dicen
libres,
y matamos
y morimos,
nos dicen hombres,
y lloramos
y tenemos
frío
y miedo,
nos dicen
niños
vistos
entre lágrimas
que duelen
de soledad,
nos llaman
muerte
nos llaman
odio
nos llaman
dioses
Lágrimas obscuras
vertidas en una
noche eterna
de estrellas
eclipsadas
por mi sombra
y la sombra
de mi soledad
Renuncio a
dioses de papel
creadores
de
hombres de barro,
esclavos de
vidas
equívocas
sin nombres
solo apariencias
almas sumidas
en eternos
lagos
de sangre,
sangre
de sueños muertos
por imágenes de
plata
Noche obscura
sedienta de mí
noche eterna
se abalanza
sobre mí,
obscureciendo
todo mi mundo,
obscureciendome,
y con su paso
me destroza
con su paso
me da vida
nazco mil veces
en ella, y
sin nacer
mis armaduras
no bastan,
mi espada
ya rota
se hunde en
mis esperanzas,
se hunde en mí
La noche
avanza,
otra vez,
para darme
vida
y quitármela
alimentándola
mi sangre
se vierte
desde mis ojos
en ríos
carmesí
en los que
ella se baña
y se purifica,
y me contamina
de soledad
de dolor
y de frío,
la lloro mil
veces
con lágrimas
con sangre
y con mi alma
que se sumerge
en su dolor
para endurecer
su armadura
Nos llaman
locos
nos llaman
muertos
nos llaman
hombres
nos llaman
Y despertamos
y dormimos,
nos dicen
libres,
y matamos
y morimos,
nos dicen hombres,
y lloramos
y tenemos
frío
y miedo,
nos dicen
niños