joblam
Poeta que considera el portal su segunda casa
Añoro que seas: crecida palmera
y yo: el sol rutilante mañanero
para que estés vivaz en mi espera.
Llegada la aurora, verte a ti primero.
Mi roído malecón tiene tus huellas;
frágiles danzan, olas del mar en vaivén.
Cálidos besos distes a mis orillas,
arrullé tu espuma. Te besé también.
Quisiera ser el sol en rojo ocaso.
Los crepúsculos, mis leales testigos;
llevarán tatuados en miles retazos,
diadema del cielo, soñaré contigo.
Ansío alas y el vuelo del viento;
alzanzar tu altura, mi blanca paloma,
de suave susurro, darte mi aliento;
en mil caricias, en mi piel, tu aroma.
Las relucientes noches de plenilunio,
espero sediento, espejo de plata,
Selene de sueños, te canto en Junio,
bellas poesías con voz de poeta.
Cae pertinaz lloviznar matutino,
de la madrugada, soy intenso frío;
Tú, hojita verde, brindas el camino
a mi más brillante gota de rocío.
y yo: el sol rutilante mañanero
para que estés vivaz en mi espera.
Llegada la aurora, verte a ti primero.
Mi roído malecón tiene tus huellas;
frágiles danzan, olas del mar en vaivén.
Cálidos besos distes a mis orillas,
arrullé tu espuma. Te besé también.
Quisiera ser el sol en rojo ocaso.
Los crepúsculos, mis leales testigos;
llevarán tatuados en miles retazos,
diadema del cielo, soñaré contigo.
Ansío alas y el vuelo del viento;
alzanzar tu altura, mi blanca paloma,
de suave susurro, darte mi aliento;
en mil caricias, en mi piel, tu aroma.
Las relucientes noches de plenilunio,
espero sediento, espejo de plata,
Selene de sueños, te canto en Junio,
bellas poesías con voz de poeta.
Cae pertinaz lloviznar matutino,
de la madrugada, soy intenso frío;
Tú, hojita verde, brindas el camino
a mi más brillante gota de rocío.