Iván Terranova Cruz
El Gitano.
.
.
.
Un solo grito...
Palpitando, entre tus labios tersos
Un solo llanto, crepitando,
por ese tiempo que ya se fue
Y, porque tu resentimiento
Hoy por hoy, respira por tan solo, un nombre
El que sangra como los gélidos espasmos
de tus ojos
Tu melancolía ya hizo sus altares
entre lo más profundo, de tu agobiado corazón
Y, los oscuros crisantemos de tu frente
se hunden como surcos estupefactos
Tu amor...
malherido como las ojeras de tu rostro
( Las que ya no vibran )
Como los dulces mirlos de tu palpitante existencia
los que ya no cantan
y, entre suspiros se conduelen.
Solo el palpitar de tu memoria agitándose
como lentos cardúmenes de nostalgia insulsa
Tu vida vivirá al filo de un vasto precipicio
algo, que nunca, te lo habías imaginado
Ni siquiera tocar ni con la punta
de tu lengua
El amor...
¡El verdadero amor es un sensible duende!
el que cuando llega la tormenta
Si no lo proteges con el alma, entre tus ojos se disuelve
Y se hace sangre
Y se convierte en llanto
Inexorablemente... para siempre
Y se convierte
En un tangible y siempre lacrimoso olvido
para siempre
¡ para siempre !
¡ Para siempre !
¡ Irremediablemente !
( Para siempre )
- - - - - - - - -- -- - - - - - - - -
. . . . . . . .
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Un solo grito...
Palpitando, entre tus labios tersos
Un solo llanto, crepitando,
por ese tiempo que ya se fue
Y, porque tu resentimiento
Hoy por hoy, respira por tan solo, un nombre
El que sangra como los gélidos espasmos
de tus ojos
Tu melancolía ya hizo sus altares
entre lo más profundo, de tu agobiado corazón
Y, los oscuros crisantemos de tu frente
se hunden como surcos estupefactos
Tu amor...
malherido como las ojeras de tu rostro
( Las que ya no vibran )
Como los dulces mirlos de tu palpitante existencia
los que ya no cantan
y, entre suspiros se conduelen.
Solo el palpitar de tu memoria agitándose
como lentos cardúmenes de nostalgia insulsa
Tu vida vivirá al filo de un vasto precipicio
algo, que nunca, te lo habías imaginado
Ni siquiera tocar ni con la punta
de tu lengua
El amor...
¡El verdadero amor es un sensible duende!
el que cuando llega la tormenta
Si no lo proteges con el alma, entre tus ojos se disuelve
Y se hace sangre
Y se convierte en llanto
Inexorablemente... para siempre
Y se convierte
En un tangible y siempre lacrimoso olvido
para siempre
¡ para siempre !
¡ Para siempre !
¡ Irremediablemente !
( Para siempre )
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(t)
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