dizzáor favila
Poeta recién llegado
Para cuando lean esto ya estaré muerto.
Hoy ya me buscaste,
muy a propósito me deje encontrar,
sólo como el sol estático.
Debo confesarte,
ayer justo estaba odiando hasta el mar que tanto amo,
horribles versos te dedique.
¡Que culpabilidad!,
tu desprecio me hizo odiarte
y al mismo tiempo amarte más.
no se por qué no me freno,
giro cayendo directo al infierno:
mi soledad.
Para cuando encuentren esto ya estaré muerto.
Escribí que me desgasto el alma
tratando de conectarme a tu mente
y pedirte que me busques.
Escribí que estuve apunto de hurgar con saña
mis débiles muñecas de porcelana
y dedicarte mi dulce y dramático ofusque.
Ayer que ni siquiera me diste los buenos días,
ayer que el espíritu me intoxiqué
con efímeros placeres que se desvanecen
en cuanto me enjuago la sangre.
Ayer todo eso paso.
Es por eso que cuando encuentren esto ya estaré muerto.
Hoy ya me buscaste
pero ya no estoy aquí.
¿En tu mundo de medios tonos rojizos qué pasó?.
¿moriste alguna vez?.
tal vez exagero,
tal ves sólo no amamos con la misma intensidad.
Ya me voy poco a poco
derritiendo en pócimas de tu mal logrado desprecio.
Ya lo dije si es preciso
prendido a tu sepulcro royendo con doloridos dientes
el mármol que mis garras no rompan.
Que culpabilidad
que te maldije
con todo mi dolor.
¿Por qué te tengo que pedir que me digas que me quieres?
Ya es demasiado tarde,
este mundo no es para mi,
para cuando lean esto ya estaré muerto
no les molestaré más
Hoy ya me buscaste,
muy a propósito me deje encontrar,
sólo como el sol estático.
Debo confesarte,
ayer justo estaba odiando hasta el mar que tanto amo,
horribles versos te dedique.
¡Que culpabilidad!,
tu desprecio me hizo odiarte
y al mismo tiempo amarte más.
no se por qué no me freno,
giro cayendo directo al infierno:
mi soledad.
Para cuando encuentren esto ya estaré muerto.
Escribí que me desgasto el alma
tratando de conectarme a tu mente
y pedirte que me busques.
Escribí que estuve apunto de hurgar con saña
mis débiles muñecas de porcelana
y dedicarte mi dulce y dramático ofusque.
Ayer que ni siquiera me diste los buenos días,
ayer que el espíritu me intoxiqué
con efímeros placeres que se desvanecen
en cuanto me enjuago la sangre.
Ayer todo eso paso.
Es por eso que cuando encuentren esto ya estaré muerto.
Hoy ya me buscaste
pero ya no estoy aquí.
¿En tu mundo de medios tonos rojizos qué pasó?.
¿moriste alguna vez?.
tal vez exagero,
tal ves sólo no amamos con la misma intensidad.
Ya me voy poco a poco
derritiendo en pócimas de tu mal logrado desprecio.
Ya lo dije si es preciso
prendido a tu sepulcro royendo con doloridos dientes
el mármol que mis garras no rompan.
Que culpabilidad
que te maldije
con todo mi dolor.
¿Por qué te tengo que pedir que me digas que me quieres?
Ya es demasiado tarde,
este mundo no es para mi,
para cuando lean esto ya estaré muerto
no les molestaré más