Arde cual papel liviano,
El viento, separando las pavesas,
Disgrega los mundos, aleja las piezas,
Las palabras agonizantes,
Disipan su sentido,
Y las voces de los amantes
Perecen en el descuido,
Vuelan incineradas partituras
De amores consumidos,
Un adiós, una promesa,
Un recuerdo en el corazón herido,
Fugaces sombras envuelven reproches
Y la marca indeleble,
Acuñada con íntimos suspiros,
Brilla bajo la luz del naciente olvido
Ella, la dama de hielo, señorea los arrabales
y su aliento estrangula, el arrebatao de las carnes
El viento, separando las pavesas,
Disgrega los mundos, aleja las piezas,
Las palabras agonizantes,
Disipan su sentido,
Y las voces de los amantes
Perecen en el descuido,
Vuelan incineradas partituras
De amores consumidos,
Un adiós, una promesa,
Un recuerdo en el corazón herido,
Fugaces sombras envuelven reproches
Y la marca indeleble,
Acuñada con íntimos suspiros,
Brilla bajo la luz del naciente olvido
Ella, la dama de hielo, señorea los arrabales
y su aliento estrangula, el arrebatao de las carnes