Fernando Oviedo
Mirando el cenit de hace medio día.
Desde la largura del tiempo que en revuelta abre imaginada una grieta raída de memorias, en risas de montañas del nadir azul cobalto y, sus memorias de apresuradas lluvias cayendo en noche de hojas y relámpagos, otra vez a la ruta escabrosa para disfrutar de sus cantos, de sueños del otro lado donde sabes que eres cenit, sé que son anhelos, nunca lo olvidaré en este lenguaje de extrañares y futuros desbocados.