nesbith
EL MONSTRUO DEL LAGO.
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Cadáveres de palabras deflagran en esta noche brisante
son crucificadas, bajo esta luna menguante
la opacidad les guía en total estoicismo,
en tanto, una lágrima lisonjea tu espejismo.
Cadáveres de palabras deflagran en esta noche brisante
son crucificadas, bajo esta luna menguante
la opacidad les guía en total estoicismo,
en tanto, una lágrima lisonjea tu espejismo.
Mi afasia contempla tus alas abatidas,
empero, las consuelo entre mis manos derretidas...
empero, las consuelo entre mis manos derretidas...
Soy un flagelo que arde, aúlla
y a tu sombra arrulla,
soy un ser nuevo, un cuervo,
que mudo clamo tu nombre;
Káiser in de poderes, guía nocturna: Sino de mi camino,
vuelo en tus sueños, reina del crepúsculo: Divina locura,
sombra ideal, prefecta; mies del susurro,
iris que en reflejo, tu deseo me devuelve sin derroche;
y a tu sombra arrulla,
soy un ser nuevo, un cuervo,
que mudo clamo tu nombre;
Káiser in de poderes, guía nocturna: Sino de mi camino,
vuelo en tus sueños, reina del crepúsculo: Divina locura,
sombra ideal, prefecta; mies del susurro,
iris que en reflejo, tu deseo me devuelve sin derroche;
¿Eres aquella que aniquila mis heridas?
Incubo, luz negra que palpitas,
flor que no se marchita,
que danza y, rosca efímera
abatida sin tiempo barroquista estoicista;
Incubo, luz negra que palpitas,
flor que no se marchita,
que danza y, rosca efímera
abatida sin tiempo barroquista estoicista;
Si he de disfrazar la mirada
es por que de tu sigilo estoy embelesada,
soy sombra, que acuna en su pecho las heridas
y la locura, me ha provisto de mil vidas.
es por que de tu sigilo estoy embelesada,
soy sombra, que acuna en su pecho las heridas
y la locura, me ha provisto de mil vidas.
Tú, aúllas mortecino bajo el halo de la luna
y yo en mi trecho, no deploro esperanza alguna.
Tu vestigio, mora entre nuestro castillo desolado
del cual, la paz en completa oscuridad es fiel soldado.
y yo en mi trecho, no deploro esperanza alguna.
Tu vestigio, mora entre nuestro castillo desolado
del cual, la paz en completa oscuridad es fiel soldado.
Por las noches, la bruma trae consigo tu figura
y eso, me hace sentir más segura...
¡Sueño con tu regreso!
es por eso que a la noche yo le rezo,
mis labios, con suspiros entrecortados
invocan tu nombre, y están ya tan desgastados,
que sienten que el dolor, es tan sólo visión
aún así, entre mis brazos, no desvanece la ilusión;
Tu ruego, toca mi pecho con fervorosa pasión,
la luna teje y no miente, al hablar de nuestra tentación,
mi partida fue un golpe, una desesperante traición...
Para nuestro marchito corazón;
¿Qué esperanza es la que nos mantiene?
No es la muerte, eres tú quién sostiene
las frágiles manos, letales milenios, ríos comparecientes,
en vidas de dos seres, atados para siempre;
Mi Dios, tu cisma, a nadie más le creo, más que a tu cuerpo;
boga que me ahoga, razón para abandonar la borda
Brocado en nuestro cuerpo, aunado a nuestro deseo
Dicho nuestro cantar de Orfeo
¡Sé pluma indeleble!, esmeralda: riela del ojo sin sosiego;
a ti mi única flota eleve, abandona el puerto,
mira hacia el cielo, las nubes no son vuestro tormento
Que de ahí surgirá mi sombra,
y, en el tibio entierro de nuestros cuerpos,
yacerá la luz de nuestro hogar
Único testimonio, incógnita espacial,
así la insípida luna ha de hablar
Al ver dos universos por siempre flotar...
.
(© TODOS LOSDERECHOS RESERVADOS
Vlad Kanon & Nesbith)
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y eso, me hace sentir más segura...
¡Sueño con tu regreso!
es por eso que a la noche yo le rezo,
mis labios, con suspiros entrecortados
invocan tu nombre, y están ya tan desgastados,
que sienten que el dolor, es tan sólo visión
aún así, entre mis brazos, no desvanece la ilusión;
Tu ruego, toca mi pecho con fervorosa pasión,
la luna teje y no miente, al hablar de nuestra tentación,
mi partida fue un golpe, una desesperante traición...
Para nuestro marchito corazón;
¿Qué esperanza es la que nos mantiene?
No es la muerte, eres tú quién sostiene
las frágiles manos, letales milenios, ríos comparecientes,
en vidas de dos seres, atados para siempre;
Mi Dios, tu cisma, a nadie más le creo, más que a tu cuerpo;
boga que me ahoga, razón para abandonar la borda
Brocado en nuestro cuerpo, aunado a nuestro deseo
Dicho nuestro cantar de Orfeo
¡Sé pluma indeleble!, esmeralda: riela del ojo sin sosiego;
a ti mi única flota eleve, abandona el puerto,
mira hacia el cielo, las nubes no son vuestro tormento
Que de ahí surgirá mi sombra,
y, en el tibio entierro de nuestros cuerpos,
yacerá la luz de nuestro hogar
Único testimonio, incógnita espacial,
así la insípida luna ha de hablar
Al ver dos universos por siempre flotar...
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(© TODOS LOSDERECHOS RESERVADOS
Vlad Kanon & Nesbith)
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