emiled
Poeta adicto al portal
Nubes de oro y sangre
I-
¡Ah, desgracia mía! ¡Se me ha nublado la vista!
Mi mente es como un Sol cubierto de negras nubes;
y mis ojos son como dos barcas perdidas en mares de sangre,
y expuestas a rayos marítimos y a rojas tempestades.
Pero mis precoces alas me han llevado tan lejos del mundo,
tan lejos me alcé en vuelo que llegué a las pálidas dunas del pensamiento.
¡Suprema dicha! Allí no existen utopías ni paraísos mentirosos,
pues todo se funde en la cúspide dorada del infinito.
Eternos éteres e infinitos mares; dulces perfumes de amores.
Risueñas muchachas envueltas en las rojas delicias del amor.
Oscuras aves cantando bajo un dorado sol y los fulgores de otoño.
¡Pero lo más importante también!: los delirios del genio.
Alma mía: el Destino es un curioso hipócrita; un plomizo río.
¡Un rey nefasto y envidioso! ¿Acaso puedes sentir en tu piel el agradable estío?
¿Acaso podemos ser hipócritas con las turbas idiotas,
y decir que el mundo es un crespón alegre de nubes plenas en sonrisas?
Ya puedo ver como el granizo cae por sobre los verdes prados,
y como la Luna de plata oculta aquél hermoso sol que antaño vimos.
¿Cómo no han de ocultarse a mi vista éstos tristes espectáculos,
si veo que todo el mundo y el Destino hipócrita nos ve burlados?
¡Ah! ¡Como restalla el granizo! Son dignos de ver éstos paisajes.
De montañas heladas junto a verdes valles de hermosa primavera.
De infiernos situados en las honduras de los más negros abismos,
junto a celestes paraísos pletóricos de agradable dicha.
II-
No han de cansarse mis pies de andar sobre tediosos caminos de espinas;
de caminar sobre los polvorientos valle de la muerte y sus doradas ruinas.
¡Oh del sol bello de sus pies! ¿Dónde ha quedado todo el tibio Amor?
¡Oh, infiernos de oro y marfil! ¿Dónde el crepúsculo reúne el hondo Dolor?
Emiliano Ruiz Diaz
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:: jaja