Francisco León Román
Poeta recién llegado
Aquella época en la que te tenía en mis brazos a diario.
Sin la percepción de propiedad sino de simbiosis inexplicable.
De momentos compartidos, de segundos únicos.
De besos inolvidables, de sentimientos jamás sentidos.
Sí, recuerdo cada momento juntos.
Aunque la distancia ahora nos juegue en contra.
Jamás podré olvidar ese perfume, aquella fragancia que dejas en mí.
Aquella miel que solo se encuentra en tus ojos.
La dulzura que emanas en un descuido.
Esas miradas de soslayo.
En fin, jamás podré olvidar un fragmento de tu ser o tu todo.
Te alejas, ha sido nuestro destino.
Te pido que recuerdes que la distancia es únicamente una dimensión.
Lo nuestro supera cualquier medida, mientras más lejos, más cerca.
Hemos vencido tantos obstáculos juntos.
Este no será un problema, llegará aquel tiempo en que recordemos con dulzura
nuestra triste separación.
Volveremos a sentir aquel efecto de sol radiante, de aquel efluvio de ternura.
Seguiremos siendo tú y yo contra el mundo,
seguiremos buscando la eternidad.
Seguiremos buscando borrar el sentido del tiempo,
de las magnitudes y las distancias.
Seguiré buscándome en el reflejo de tus ojos,
no por egoísmo, sino por quiero ver mi reflejo en ti.
Verme sonreír, envuelto en ti.
Quiero descifrar aquella perfecta unión.
Quiero sentirte tan cerca de mí.
Quiero olvidarme de mi yo en ti y perdurar así en la inmortalidad.
Sin la percepción de propiedad sino de simbiosis inexplicable.
De momentos compartidos, de segundos únicos.
De besos inolvidables, de sentimientos jamás sentidos.
Sí, recuerdo cada momento juntos.
Aunque la distancia ahora nos juegue en contra.
Jamás podré olvidar ese perfume, aquella fragancia que dejas en mí.
Aquella miel que solo se encuentra en tus ojos.
La dulzura que emanas en un descuido.
Esas miradas de soslayo.
En fin, jamás podré olvidar un fragmento de tu ser o tu todo.
Te alejas, ha sido nuestro destino.
Te pido que recuerdes que la distancia es únicamente una dimensión.
Lo nuestro supera cualquier medida, mientras más lejos, más cerca.
Hemos vencido tantos obstáculos juntos.
Este no será un problema, llegará aquel tiempo en que recordemos con dulzura
nuestra triste separación.
Volveremos a sentir aquel efecto de sol radiante, de aquel efluvio de ternura.
Seguiremos siendo tú y yo contra el mundo,
seguiremos buscando la eternidad.
Seguiremos buscando borrar el sentido del tiempo,
de las magnitudes y las distancias.
Seguiré buscándome en el reflejo de tus ojos,
no por egoísmo, sino por quiero ver mi reflejo en ti.
Verme sonreír, envuelto en ti.
Quiero descifrar aquella perfecta unión.
Quiero sentirte tan cerca de mí.
Quiero olvidarme de mi yo en ti y perdurar así en la inmortalidad.
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