Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Me enredaría para siempre por los cables infinitos del andén de tu mirada
y sin pisar más el freno de los días,
quemaría los soles que le quedan a la luna hasta la tarde de mi muerte anunciada.
Saltaría al vacío, como un niño, a escondidas,
naufragando sin aire en tu ombligo si me dijeras adiós al llegar la mañana.
Recogería los pedazos de mí, sin mi parte de tus caricias
y de tanto soñar, soñando y soñando, me imaginaría otra vez despertando en tu cama.
Las sábanas se pondrían en pie para disfrazarse de cortinas,
la almohada de barco mercante, tu ropa interior de bandera y tú, mi pirata
me dibujarías un norte perfecto, remando sin prisas
hasta el horizonte del que caer juntos para siempre, allí, al final de nuestra tierra plana.
y sin pisar más el freno de los días,
quemaría los soles que le quedan a la luna hasta la tarde de mi muerte anunciada.
Saltaría al vacío, como un niño, a escondidas,
naufragando sin aire en tu ombligo si me dijeras adiós al llegar la mañana.
Recogería los pedazos de mí, sin mi parte de tus caricias
y de tanto soñar, soñando y soñando, me imaginaría otra vez despertando en tu cama.
Las sábanas se pondrían en pie para disfrazarse de cortinas,
la almohada de barco mercante, tu ropa interior de bandera y tú, mi pirata
me dibujarías un norte perfecto, remando sin prisas
hasta el horizonte del que caer juntos para siempre, allí, al final de nuestra tierra plana.
Última edición: