Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
El destino está escrito
no es tu voluntad ni la mía
no es la distancia que nos separa
ni las manos ajenas
que nos encierran.
Lazos azules e invisibles
esos que nos unen,
si el mar está en medio de nosotros
es solo para mentirnos
te has preguntado
¿ porque en las tardes miras triste?
A veces llueve
a veces hay sol
yo siempre encuentro una razón
para dedicarte una gota de agua
que me sorprende
al igual que el rayo de sol
que me acaricia persistente.
Imagino tus manos rodeando
mi cara
y tu estas cerca
tan cerca de mi aliento,
mis ojos son espejos cerrados
y tu vives adentro.
Consuelo de tu ausencia
mis sueños,
más el soñar despierto
cuando converso contigo
y mi voz no toca tu oído
pareciera que estoy loco
hablándote del paisaje
mientras recorro el mundo
buscándote.
A veces te preguntas
¿Porque en las tardes miras triste?
has tejido una red
en cada esquina de mi vida
con tu porfía bendita
y tus brotes esporádicos,
los días migran sin sentido
y todo se parece al olvido
las horas son burbujas de amor.
Camina lento, pero camina
y avanza un poco hacia mi,
escucha a tus ojos
y a la tarde que muere en ellos
sin motivos otra vez,
no es tu voluntad ni la mía
suelta la mano que te encarcela
y ven junto a mí.
no es tu voluntad ni la mía
no es la distancia que nos separa
ni las manos ajenas
que nos encierran.
Lazos azules e invisibles
esos que nos unen,
si el mar está en medio de nosotros
es solo para mentirnos
te has preguntado
¿ porque en las tardes miras triste?
A veces llueve
a veces hay sol
yo siempre encuentro una razón
para dedicarte una gota de agua
que me sorprende
al igual que el rayo de sol
que me acaricia persistente.
Imagino tus manos rodeando
mi cara
y tu estas cerca
tan cerca de mi aliento,
mis ojos son espejos cerrados
y tu vives adentro.
Consuelo de tu ausencia
mis sueños,
más el soñar despierto
cuando converso contigo
y mi voz no toca tu oído
pareciera que estoy loco
hablándote del paisaje
mientras recorro el mundo
buscándote.
A veces te preguntas
¿Porque en las tardes miras triste?
has tejido una red
en cada esquina de mi vida
con tu porfía bendita
y tus brotes esporádicos,
los días migran sin sentido
y todo se parece al olvido
las horas son burbujas de amor.
Camina lento, pero camina
y avanza un poco hacia mi,
escucha a tus ojos
y a la tarde que muere en ellos
sin motivos otra vez,
no es tu voluntad ni la mía
suelta la mano que te encarcela
y ven junto a mí.
Última edición: