Nuestro halo de seducción
Siento en el aire un halo que nos invade,
siento en tu mirada un resplandor que nace.
Sus alas revolotean y su espíritu crece,
meciendo valles y acunando suaves pieles.
Cuando toca su cima, su plácida sensación
a nuestros seres penetra, ofreciendo su candor.
Abraza nuestras sombras y las impulsa a su esplendor,
luciendo su más lindo lado, sintiendo su más excitante sabor.
Ese halo que nos rodea, es puro amor,
bebiendo de nuestros labios, el jugo del corazón.
Solo el tiempo nos frena , ¡Maldito traidor!
Pero siempre serenos, obedecemos a nuestro dolor.
Mares nos devuelven la brisa de la realidad,
ríos nos empujan a nadar hacia el final.
Solo el destino nos dirá, lo que su halo
nos depara en su largo y deseoso caminar.
Siento en el aire un halo que nos invade,
siento en tu mirada un resplandor que nace.
Sus alas revolotean y su espíritu crece,
meciendo valles y acunando suaves pieles.
Cuando toca su cima, su plácida sensación
a nuestros seres penetra, ofreciendo su candor.
Abraza nuestras sombras y las impulsa a su esplendor,
luciendo su más lindo lado, sintiendo su más excitante sabor.
Ese halo que nos rodea, es puro amor,
bebiendo de nuestros labios, el jugo del corazón.
Solo el tiempo nos frena , ¡Maldito traidor!
Pero siempre serenos, obedecemos a nuestro dolor.
Mares nos devuelven la brisa de la realidad,
ríos nos empujan a nadar hacia el final.
Solo el destino nos dirá, lo que su halo
nos depara en su largo y deseoso caminar.