Villada Mauricio
Poeta adicto al portal
La vida que desgasta
las angustias que angustian
las penas que apenan
los días que vencen
las noches que asesinan
las manos que duelen
las bocas que niegan
los nones
los hasta siempre
los adioses
las mentiras
los duelos
las promesas que olvidamos
los olvidos cumplidos
las caravanas de recuerdos
ladrando siempre de más
los fantasmas de camas separadas
las lunas que hemos
matado con la mirada
las voces de estrellas
que no escuchamos
las malas poesías
las palabras atravesadas
los temblores
(¡profundos tenvlores!)
las razones
la de sinrazones
las malas costumbres
los años perdidos
los sueños vencidos
y tanto tanto
mientras nos esperábamos.
Y ahora son estos dedos
y este cigarrillo
y el tuyo en los tuyos
mientras vos y yo
ahora
llenos de mañana
con un presente
sin ausencias
vos igual yo
yo igual vos
pensando que quizás
tal vez
lo sé
todo lo demás
desde la vida que desgasta
hasta los sueños vencidos
todo era para esto
y así sin más
y con tanto tanto
somos capaces de creer
que la luz explotará
al vernos llegar.
Y ahí está la vida
volviéndose digna
al vernos hallar
en el otro
nuestro lugar.
las angustias que angustian
las penas que apenan
los días que vencen
las noches que asesinan
las manos que duelen
las bocas que niegan
los nones
los hasta siempre
los adioses
las mentiras
los duelos
las promesas que olvidamos
los olvidos cumplidos
las caravanas de recuerdos
ladrando siempre de más
los fantasmas de camas separadas
las lunas que hemos
matado con la mirada
las voces de estrellas
que no escuchamos
las malas poesías
las palabras atravesadas
los temblores
(¡profundos tenvlores!)
las razones
la de sinrazones
las malas costumbres
los años perdidos
los sueños vencidos
y tanto tanto
mientras nos esperábamos.
Y ahora son estos dedos
y este cigarrillo
y el tuyo en los tuyos
mientras vos y yo
ahora
llenos de mañana
con un presente
sin ausencias
vos igual yo
yo igual vos
pensando que quizás
tal vez
lo sé
todo lo demás
desde la vida que desgasta
hasta los sueños vencidos
todo era para esto
y así sin más
y con tanto tanto
somos capaces de creer
que la luz explotará
al vernos llegar.
Y ahí está la vida
volviéndose digna
al vernos hallar
en el otro
nuestro lugar.