Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Si en algún sueño fuera el agua de tu río en calma,
sería el agua que suena entre mi piel y tus pestañas
y allí, en ese momento inesperado justo antes de la madrugada,
el techo se nos llenaría de estrellas y tú, la más bonita, brillarías en mi cama.
El invierno soplaría las nubes,
el sol abriría tus ventanas
y como si siempre fuera verano, serías la chimenea en llamas
que atraparía luciérnagas al vuelo mientras yo, te cantaría una nana.
Nuestros zapatos saldrían a dar un paseo, a ver quién hay en la plaza,
de vuelta nos atarían con sus cordones al cielo, se encendería de azul tu mirada
y yo, como un ciego que solo quiere ver en sueños, te abrazaría callada.
Las flores se sonrojarían al vernos, las hojas de los árboles nos darían palmas,
caerían como de la luna naranjas de colores, se disfrazarían de corazón las amapolas blancas,
las recogería en un ramo y de rodillas, soñaría para siempre nuestro sueño de mañana.
sería el agua que suena entre mi piel y tus pestañas
y allí, en ese momento inesperado justo antes de la madrugada,
el techo se nos llenaría de estrellas y tú, la más bonita, brillarías en mi cama.
El invierno soplaría las nubes,
el sol abriría tus ventanas
y como si siempre fuera verano, serías la chimenea en llamas
que atraparía luciérnagas al vuelo mientras yo, te cantaría una nana.
Nuestros zapatos saldrían a dar un paseo, a ver quién hay en la plaza,
de vuelta nos atarían con sus cordones al cielo, se encendería de azul tu mirada
y yo, como un ciego que solo quiere ver en sueños, te abrazaría callada.
Las flores se sonrojarían al vernos, las hojas de los árboles nos darían palmas,
caerían como de la luna naranjas de colores, se disfrazarían de corazón las amapolas blancas,
las recogería en un ramo y de rodillas, soñaría para siempre nuestro sueño de mañana.
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