Se borrará la noche.
El ave no saldrá a dibujar mis tardes,
y los lirios del campo,
se vestirán de tu voz.
El cielo dejará su sabana negra entre mis versos,
y los collares de la luna,
besaran tu espalda fría,
pero nunca dejaré de amarte.
Cada noche, un cometa rociará las nubes,
y una flor llorará botando sus pétalos,
que suaves y ligeros llegaran al suelo,
pero yo nunca dejaré de amarte.
Tu sonrisa fría se quiebra entre las olas,
tus besos de mariposa pasean en mi estómago.
Caerá una triste campana,
y su golpe entonará tu voz.
La lluvia sonará con tu melodía,
melodía mágica.
Erano i miei versi perfetti.
Salen como murciélagos las gaviotas,
sé que en miles de años será igual.
Pero yo nunca dejaré de amarte.