juanka
Poeta recién llegado
Hoy la soledad me acompaña
A beber este frió café,
Endulzado de amargura
Con los recuerdos, de los días en que ame
Hoy la muerte paso a mi lado
Sonriente y vacilante
Con la mira constante,
Vaga y desolante
Y enciendo un cigarro en tu memoria,
Y trato de dibujar tu rostro con el humo,
Las ganas se me agotan
Quiero verte pronto
Ya, no tengo a donde ir
Ya, el mundo se ha parado,
Y las manecillas del reloj
Apuntan hacia las cinco en punto
Inconstante delirio, deja ya de divagar
Porque la mente es la prisión de los recuerdo
Inconstante y severa,
Como grandes jaulas de acero
Y puedo ver al final de la calle
La silueta de tu sombra
Que acompaña la niebla
De esta tarde de invierno
Ya no tengo ganas de verte
Y quiero matarte en mi sueño
Para jamás oír tu voz
Y enterrarte sollozante
Nunca más me pidas perdón
Porque yo, ya, no te creo
Y hay veces, que me es difícil
No creer que yo, ya no te quiero. .
A beber este frió café,
Endulzado de amargura
Con los recuerdos, de los días en que ame
Hoy la muerte paso a mi lado
Sonriente y vacilante
Con la mira constante,
Vaga y desolante
Y enciendo un cigarro en tu memoria,
Y trato de dibujar tu rostro con el humo,
Las ganas se me agotan
Quiero verte pronto
Ya, no tengo a donde ir
Ya, el mundo se ha parado,
Y las manecillas del reloj
Apuntan hacia las cinco en punto
Inconstante delirio, deja ya de divagar
Porque la mente es la prisión de los recuerdo
Inconstante y severa,
Como grandes jaulas de acero
Y puedo ver al final de la calle
La silueta de tu sombra
Que acompaña la niebla
De esta tarde de invierno
Ya no tengo ganas de verte
Y quiero matarte en mi sueño
Para jamás oír tu voz
Y enterrarte sollozante
Nunca más me pidas perdón
Porque yo, ya, no te creo
Y hay veces, que me es difícil
No creer que yo, ya no te quiero. .
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