Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Soy historia y
fuente del pasado,
transcurrir del tiempo
en un sueño sin color.
Mi impotencia es
como la del árbol
que cae crujiendo
ante el rayo
que lo raja
desde los cielos.
Mis aspiraciones
se tornaron rotas
bajo el peso
de la nieve
que caía incesante,
beso frío.
Hasta Dios oyó
hablar de mí huida,
indiferencia silenciosa,
la verdad trastornó
mis recuerdos,
¡Ah! Nunca mi
pensamiento fue delirio.
Con el viento vino
la sacudida
de las hojas,
se tornaron
vacilantes y
cayeron al azar,
la huida era
recomendable,
sino en el mañana
tendría solo
memoria de la
obscuridad
y de la corta vida.
Lo último que haré
debajo de
este cielo es
¡ Irme lejos!
Donde nadie
me encuentre,
para ahogar mis
dejos de alegrías.
fuente del pasado,
transcurrir del tiempo
en un sueño sin color.
Mi impotencia es
como la del árbol
que cae crujiendo
ante el rayo
que lo raja
desde los cielos.
Mis aspiraciones
se tornaron rotas
bajo el peso
de la nieve
que caía incesante,
beso frío.
Hasta Dios oyó
hablar de mí huida,
indiferencia silenciosa,
la verdad trastornó
mis recuerdos,
¡Ah! Nunca mi
pensamiento fue delirio.
Con el viento vino
la sacudida
de las hojas,
se tornaron
vacilantes y
cayeron al azar,
la huida era
recomendable,
sino en el mañana
tendría solo
memoria de la
obscuridad
y de la corta vida.
Lo último que haré
debajo de
este cielo es
¡ Irme lejos!
Donde nadie
me encuentre,
para ahogar mis
dejos de alegrías.
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