Nunca mía la tarde
fue sin embargo el fruto que sembré
Lo recogí en invierno
cuando la escarcha lo devoraba todo
y el entrecejo del murmullo hervía en las esquinas
Como palomas huérfanas de migas
Como dedos del sol arañando los témpanos
Así fue aquella tarde
Mía, como el embrujo de la noche en la pampa
como los ecos de tu canto en mi pecho
Mía, como tu risa cabalgando en mis lágrimas
fue sin embargo el fruto que sembré
Lo recogí en invierno
cuando la escarcha lo devoraba todo
y el entrecejo del murmullo hervía en las esquinas
Como palomas huérfanas de migas
Como dedos del sol arañando los témpanos
Así fue aquella tarde
Mía, como el embrujo de la noche en la pampa
como los ecos de tu canto en mi pecho
Mía, como tu risa cabalgando en mis lágrimas