Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Nos perseguimos en el tendón deambulado del anochecer.
En las almibaradas secuencias de la decadencia trenzada en cada cortejo fracasado.
Y acostumbrándonos a esa resaca , a ese sabor mentiroso de la paciencia
Nos contuvimos drenando la realidad de su océano ,ya, metalizado por el papel
albal ,que en ese charco tan violado por las violencias de la simulación habían quemado
y requemado por todo el desliz de su surco.
Ese mar fumado nos contiene, nos fallece en las manos templando el horizonte decaído
de mi infancia.
Las demás persecuciones polarizan anemias de distorsión, nunca tragedias del mirar
anclaron sueños de atravesar al otro lado.
Reservados todos los derechos©
En las almibaradas secuencias de la decadencia trenzada en cada cortejo fracasado.
Y acostumbrándonos a esa resaca , a ese sabor mentiroso de la paciencia
Nos contuvimos drenando la realidad de su océano ,ya, metalizado por el papel
albal ,que en ese charco tan violado por las violencias de la simulación habían quemado
y requemado por todo el desliz de su surco.
Ese mar fumado nos contiene, nos fallece en las manos templando el horizonte decaído
de mi infancia.
Las demás persecuciones polarizan anemias de distorsión, nunca tragedias del mirar
anclaron sueños de atravesar al otro lado.
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