rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por entonces
sus risas viajaban juntas
no había grietas
donde filtrar dudas.
Cualquier desierto
era un jardín para sus ojos
los vientos traían ventura
ecos de caracolas, semillas de arena.
Y digo por entonces
porque el tiempo erosiona
late costumbre en toda sangre.
Porque las calabazas
siempre serán calabazas
y las hadas, brujas disfrazadas.
Cuando de la realidad
se quiere vivir un cuento.
¿O estoy equivocado?
sus risas viajaban juntas
no había grietas
donde filtrar dudas.
Cualquier desierto
era un jardín para sus ojos
los vientos traían ventura
ecos de caracolas, semillas de arena.
Y digo por entonces
porque el tiempo erosiona
late costumbre en toda sangre.
Porque las calabazas
siempre serán calabazas
y las hadas, brujas disfrazadas.
Cuando de la realidad
se quiere vivir un cuento.
¿O estoy equivocado?