Erina de Telos
Poeta recién llegado
¡Oye, perdona! Llevas un sueño pegado a la suela del zapato. Es una pena dejarlo ahí, inútil y desamparado. Si no lo necesitas deberías tirarlo al contenedor de reciclaje para que otra persona pueda soñarlo. Tal vez, y solo tal vez, no te hayas dado cuenta de donde lo habías puesto o pensabas que lo habías perdido; entonces lo mejor es cogerlo, guardarlo en una caja y usarlo antes de que caduque. Hoy en día estas cosas están muy caras y no todos podemos comprarnos uno. Yo, por ejemplo, duermo en negro. No, no es que no me llegue o que esté ahorrando, simplemente no tengo tiempo. Cuando te falta un ingrediente es una inmensa estupidez intentar completar la receta.
En fin, disculpa este pequeño discurso filosófico, simplemente me apenaba ver un sueño siendo utilizado como una burda tira de papel higiénico. Lo se, tal vez es un tanto exagerado pero, ¿No te has dado cuenta de cómo te miran aquellos chicos? Pisas por lo que ellos mueren. Vamos, no es tan difícil repartir ilusiones, y aun menos ofrecer segundas oportunidades
En fin, disculpa este pequeño discurso filosófico, simplemente me apenaba ver un sueño siendo utilizado como una burda tira de papel higiénico. Lo se, tal vez es un tanto exagerado pero, ¿No te has dado cuenta de cómo te miran aquellos chicos? Pisas por lo que ellos mueren. Vamos, no es tan difícil repartir ilusiones, y aun menos ofrecer segundas oportunidades