María Rentería
Luna en Acuario.
Recinto sagrado urge mi interior,
ramas secas de agonía
gritan al calor sofocante
buscando el alivio del dolor.
Estruendoso silencio
moja la voz que clama juez y parte,
inquisidora, inclemente, patíbulo, cadalso.
Y en medio del fragor, Céfiro.
Brisa suave que entibia
la piel quemada y lacerada,
el alivio del fuego de la hoguera.
Y se ahoga el grito... ¡no!
¡Se transforma!
Metamorfosis de emociones
pausan el pulso acelerado.
Es el amor, es el dolor...
¡De pantano agobiante a oasis sagrado!
ramas secas de agonía
gritan al calor sofocante
buscando el alivio del dolor.
Estruendoso silencio
moja la voz que clama juez y parte,
inquisidora, inclemente, patíbulo, cadalso.
Y en medio del fragor, Céfiro.
Brisa suave que entibia
la piel quemada y lacerada,
el alivio del fuego de la hoguera.
Y se ahoga el grito... ¡no!
¡Se transforma!
Metamorfosis de emociones
pausan el pulso acelerado.
Es el amor, es el dolor...
¡De pantano agobiante a oasis sagrado!