Esconde en las paredes sus intimos secretos,
y busca en los cajones de sus viejos armarios,
toda clase de objetos, alguna vez amados.
Sus dedos temblorosos atrapan en silencio
las prendas polvorientas y sus ojos llorosos
inhalan el recuerdo que flota evaporado;
como un rayo blanquizco, posado en el espejo.
!Cuantas cosas se mueven en el espacio triste
de su memoria pobre, perturbando el influjo
nacido del pasado, como una sombra herida
por la luz de la luna; cuyos rayos avanzan
tragandose en pedazos la oscuridad nocturna!
german g