elbosco
Poeta fiel al portal
En el poco tiempo que estoy en el portal he tenido gratas satisfacciones. Las lecturas y comentarios a mis escritos son pocas pero al parecer sinceras. Pero debo decir también que me resultó decepcionante leer no pocos comentarios con una gran obsecuencia y exageración en la alabanza de las obras. Desconozco los motivos de esto y no quiero ponerme ni en juez ni en acusador, porque cada cual sabe cómo y porqué hace las cosas (tal vez se quiera estimular al escritor, alentarlo, o simplemente establecer una cordial amistad con él para entrar en confianza, o tal vez, otros buscan lograr reciprocidad para con sus propios escritos... no lo se), sin embargo, me gustaría llamar a la reflexión sobre el hecho de que sin una crítica sincera, el escritor pierde toda referencia de calidad y se sume en un universo ficticio, pero fuera de esa burbuja las cosas son muy diferentes. A veces pienso en la famosas píldoras roja y azul de la película Matrix. Con una uno se duerme y sigue con una vida ilusoria, con la otra se despierta a una cruel realidad, pero en esa realidad se puede luchar para que las cosas cambien, para mejorarlas, esto no es posible en la ficción.
Comprendo lo difícil y duro que puede resultar dar y recibir una crítica que aluda a la baja calidad, y comprendo que no es de buen gusto entrar a marcar errores o defectos cuando no nos han llamado...
pero ese duro momento en donde nos encontramos de cara a la realidad de nuestra obra nos hace crecer, rectificar o ratificar nuestro andar con mayor certeza o convicción, en suma, nos permite crecer y mejorar.
Por último, también comprendo lo incómodo que es ponerse en pose de "maestro" y afirmar lo que "está bien" o "está mal", todos son riesgos y desafíos, especialmente cuando resulta que muchas veces el escribir "mal" es algo buscado para llegar al estilo propio, ya lo decía Hemingway, y también Cortázar...
En fin... espero no haber molestado a nadie.. Ya me veo llegar un torrente de críticas negativas sobre mis escritos, pero creo que podré soportarlo.
Los dejo con la paradoja de la calidad y el estilo tal y como la enunció Julio Cortázar en un entrevista en 1963:
"Es muy fácil advertir que cada vez escribo menos bien y ésa es precisamente mi manera de buscar un estilo. Algunos críticos han hablado de represión lamentable. Porque naturalmente el proceso tradicional es ir del escribir mal al escribir bien. Pero a mí me parece que entre nosotros el estilo es también un problema ético, una cuestión de decencia. Es tan fácil escribir "bien". ¿No deberíamos los argentinos (y esto no vale solamente para la literatura) retroceder primero, bajar primero, tocar lo más amargo, lo más repugnante, lo más horrible, lo más obsceno, todo lo que una historia de espaldas al país nos escamoteó tanto tiempo a cambio de la ilusión de nuestra grandeza y nuestra cultura, y así, después de haber tocado fondo, ganarnos el derecho a remontar hacia nosotros mismos, a ser de verdad lo que tenemos que ser?"
Julio Cortázar
Revista de la Universidad de México, 1963.
P.D
20-06-2012
Exquisito, maravilloso, admirable, hermoso, sublime, magistral, delicioso, divino, pleno, encantador, genial, grandioso... Adjetivos que repetidos sistemáticamente se vacían de sentido. Y si no son reales son por ende un engaño.
Ni siquiera digo que haya mala intensión, y comprendo que haya que alentar, pero por favor, moderen su entusiasmo.
Comprendo lo difícil y duro que puede resultar dar y recibir una crítica que aluda a la baja calidad, y comprendo que no es de buen gusto entrar a marcar errores o defectos cuando no nos han llamado...
pero ese duro momento en donde nos encontramos de cara a la realidad de nuestra obra nos hace crecer, rectificar o ratificar nuestro andar con mayor certeza o convicción, en suma, nos permite crecer y mejorar.
Por último, también comprendo lo incómodo que es ponerse en pose de "maestro" y afirmar lo que "está bien" o "está mal", todos son riesgos y desafíos, especialmente cuando resulta que muchas veces el escribir "mal" es algo buscado para llegar al estilo propio, ya lo decía Hemingway, y también Cortázar...
En fin... espero no haber molestado a nadie.. Ya me veo llegar un torrente de críticas negativas sobre mis escritos, pero creo que podré soportarlo.
Los dejo con la paradoja de la calidad y el estilo tal y como la enunció Julio Cortázar en un entrevista en 1963:
"Es muy fácil advertir que cada vez escribo menos bien y ésa es precisamente mi manera de buscar un estilo. Algunos críticos han hablado de represión lamentable. Porque naturalmente el proceso tradicional es ir del escribir mal al escribir bien. Pero a mí me parece que entre nosotros el estilo es también un problema ético, una cuestión de decencia. Es tan fácil escribir "bien". ¿No deberíamos los argentinos (y esto no vale solamente para la literatura) retroceder primero, bajar primero, tocar lo más amargo, lo más repugnante, lo más horrible, lo más obsceno, todo lo que una historia de espaldas al país nos escamoteó tanto tiempo a cambio de la ilusión de nuestra grandeza y nuestra cultura, y así, después de haber tocado fondo, ganarnos el derecho a remontar hacia nosotros mismos, a ser de verdad lo que tenemos que ser?"
Julio Cortázar
Revista de la Universidad de México, 1963.
P.D
20-06-2012
Exquisito, maravilloso, admirable, hermoso, sublime, magistral, delicioso, divino, pleno, encantador, genial, grandioso... Adjetivos que repetidos sistemáticamente se vacían de sentido. Y si no son reales son por ende un engaño.
Ni siquiera digo que haya mala intensión, y comprendo que haya que alentar, pero por favor, moderen su entusiasmo.
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