claudiorbatisti
claudiorbatisti
Envuelvo mi corazón ardiente,
en tu carne de fuego dominante
se confunden en una única llama
y nace tu cuerpo que danza.
Se forja un deseo que incendia
al ritmo de una pasión candente,
se encienden las ganas de amarte
y de querer siempre más,
de ti, de mi... ¡Adentro de nosotros!
Ardiente espera...
nutrida de instantes sin respiración;
volcán que mana lava que fluye
en suspiros que nublan la mente:
Muerte y resurrección;
de dos cuerpos unidos por el deseo
y juntos por la misma obsesión.
Claudio Batisti