Curianito el Nene
Poeta recién llegado
Bueno, como te habia dicho que lo haria, aqui esta, espero que te guste porque realmente lo he hecho con todo mi sentimiento de poeta, que si bien no es de la mejor escritura si es del alma. Es algo confuso, pero es porque lo escribi solo para ti nadie mas podria entenderlo, porque nadie sabe que hubo entre los dos ni como vivimos todo eso, entregados por completo. Al final de cuentas, quien pede interpretar el lenguaje del alma, sino es con un poema que solo dos enamorados puedan entender...
La oda, bueno porke una oda?... asi se acostumbraba a hacer honor a una persona realzando las virtudes de esta... asi le llamaron "oda a salvador dali" y "oda al rey de harlem"... ahora es "oda al mas grande amor". Es una platica que tiene un hombre con una mujer, en una habitacion con media luz, y un ventanal grande grande, con vista a unos limonetos hermozos, que dan sus azahares grandes... no puedes imaginar el olor de esos azahares y la tierra mojada, de esa tarde en ke lo escribi... sabes bien kienes son los personajes
de lo dejo, porque dije ke te daria lo que te pertenece por ley divina...
AENIMA.
Esto que acaban de leer... es lo que le escribi a la mujer que mas e amado al enviarle este su poema en el que hago honor a este sentimiento tan grande que aun siento por ella y no han podido arrancar las noches solitarias y frias... les dejo mi ODA AL MAS GRANDE AMOR...
Oda al mas grande amor.
En el fondo del cuarto,
perdido entre muebles viejos
de madera oscura,
manchada plata de las lamparas.
Luz tenue
y en el fondo oscuro las dos cuajaban.
Frente a la ventana
un hombre de ancha espalda.
Por la ventana pasaban
el olor del limonero en primavera
y porque habia llovido
la tierra mojada.
Serena noche,
sereno el hombre pensaba.
La tertulia tranquila de mayo
sin querer el azahar encantaba.
Sintiose una presencia,
la sonrisa hermoza al cuerto entraba.
Hermoza era la muchacha,
¡Ay, que hermoza la mirada!
Cerraban sus ojos la bella sonrisa
miraba al hombre grande
pensar en la ventana.
Habló así mientras las manos juntaba:
-Es bella la noche- destapó su cara
de su sonrisa, la seriedad era falsa.
-Bellas la luna y las estrellas,
sin ellas la noche es nada-
clamó el hombre amargamente
Así sonaba, ronca la voz del hombre,
a la rudeza el llanto la delataba,
cuando perdiose la voz en el cuarto
la mujer se acercaba.
La mujer que amaba...
-Hace tiempo que no me mirabas-
-Desde aquella tarde...-
-Regrese para...-
-Calla... no necesito esas palabras-
La mujer que ama
sufre y persiste en sufrimiento,
asi sus pasos se acercaban,
atronadores sus talones de ceda blanca.
-Aqui nadie nos escucha-
Dijo la mujer angustiada.
-Nos oye la mar y con eso me basta-
Toco su espalda que era amplia
y sintio el estremesimiento
de su virilidad,
recordo que era su espalda, una peñascada.
Alejo su mano...
-¿Como está?-
-Crece...-
-Seguro se parece a ti...-
-Tiene tu mirada...-
-Cuando cresca tendra mis piernas-
Miro el hombre sus piernas.
Esas piernas de el eran largas.
-Recuerdo que eran como peces en el arrollo
y se escurrian entre mis muslos,
que eran frescos, eran virginales,
eran el petalo en flor que aun no despertaba...-
-¡Calla!, palabra que dices,
palabra que quema el alma.
Ademas, te a de escuchar tu marido,
que es hermozo hombre, buena tiene su lavia.
-El es sordo...- Clamo la mujer.
-¿Y ciego?-
-Y mudo...-
-Mudo, ciego y sordo...-
Hay hombres que no se atreven
a dar la cara a una mujer arrepentida,
porque esta tiene lagrimas en su mejilla...
-¿Que quieres?... esta enamorado...-
-¿Y tu?...-
-Ni que lo digas-
Bajó la cabeza de toro,
era decepcion la noche de grillos,
fresca como el agua
y la tierra mojada.
-Yo te lleve al río...- la voz lastimosa heria...
-Calla...-
-Lucias bella y los niños jugaban- lloraba sonriendo
-¿emos de seguir?
La lagrima en la mujer asomaba
eran restos de la lluvia
de la noche pasada
-¿Te llevó al río?
-Es un hombre bueno, que nos quiere a mi y a tu hijo,
que es amor, que es semilla sin navaja...-
-Ni que lo digas-
Dominaba en la pausa un silencio,
por detras de la puerta la gente cantaba,
eran las doce y con la luna
la mujer se desnudaba
-Los azahares caen porque el viento
los arranca...-el hombre recordaba
-...¡Pero son maduros!
apenas el capullo dejaban...-
-¿Y ella?- La mirada de la mujer disimulaba
-Es buena y tiene la sonrisa linda,
tan pura- Un rayo iluminaba la mirada
-¿La amas?-
-Eso quiciera...-
-¿Es alta?-
-Tanto como yo...-
-¿Es castaña?-
-Es castaña...-
-Y tu...-
-Siento lindo al mirarla, tiene la mirada juguetona.
sus ojos no mienten, pero escapan,
cuando juegan y se asustan... tiene el cuerpo y el canto.-
-Nada debe...-
-¿Es castaña?-
-Es castaña...-
-¿Recuerdas estos pechos?-
Volteose el hombre con cautela
-Me gustaba como los tocabas- El hombre pestañeaba
-Los cogias como gorriones y en tus manos volaban-
-Cubre tu cuerpo mujer,
hay sereno y enfermas muy facil-
-Mirame que tu mirada es crespa,
recuerdo esa mirada...-
-Cubrete mujer,
tus pechos de naranja
en mis manos se desgajaban,
dejando en mis dedos el aroma de tu mañana.
Mantenia el hombre la cabeza agachada,
sus manos al calor de las velas
como el iris temblaban,
como las hojas en la alborada.
Pero la hoja es negra
como azabache,
ella lo miraba.
-¡No lo amo mas a el!-
-¡Calla!-
-¿Recuerdas como juraba?-
-¡Me mata!-
-No es necesario tanto drama-
-¡Tu no sabes lo que yo te amaba!-
-¿Recuerdas como juraba?-
-Me mata...-
-¡Aquí estaba, mi hombre! aquí estaba...-
-Estabas callada...
y tu silencio era veneno en mi alma enamorada-
-¡Dime que me amas!- Lloraba
-Soy tu mujer, soy tu...-
-No es necesario que vengas
como te amo, antes te amaba,
pero los azahares caen
...porque el viento los arranca...-
La oda, bueno porke una oda?... asi se acostumbraba a hacer honor a una persona realzando las virtudes de esta... asi le llamaron "oda a salvador dali" y "oda al rey de harlem"... ahora es "oda al mas grande amor". Es una platica que tiene un hombre con una mujer, en una habitacion con media luz, y un ventanal grande grande, con vista a unos limonetos hermozos, que dan sus azahares grandes... no puedes imaginar el olor de esos azahares y la tierra mojada, de esa tarde en ke lo escribi... sabes bien kienes son los personajes
de lo dejo, porque dije ke te daria lo que te pertenece por ley divina...
AENIMA.
Esto que acaban de leer... es lo que le escribi a la mujer que mas e amado al enviarle este su poema en el que hago honor a este sentimiento tan grande que aun siento por ella y no han podido arrancar las noches solitarias y frias... les dejo mi ODA AL MAS GRANDE AMOR...
Oda al mas grande amor.
En el fondo del cuarto,
perdido entre muebles viejos
de madera oscura,
manchada plata de las lamparas.
Luz tenue
y en el fondo oscuro las dos cuajaban.
Frente a la ventana
un hombre de ancha espalda.
Por la ventana pasaban
el olor del limonero en primavera
y porque habia llovido
la tierra mojada.
Serena noche,
sereno el hombre pensaba.
La tertulia tranquila de mayo
sin querer el azahar encantaba.
Sintiose una presencia,
la sonrisa hermoza al cuerto entraba.
Hermoza era la muchacha,
¡Ay, que hermoza la mirada!
Cerraban sus ojos la bella sonrisa
miraba al hombre grande
pensar en la ventana.
Habló así mientras las manos juntaba:
-Es bella la noche- destapó su cara
de su sonrisa, la seriedad era falsa.
-Bellas la luna y las estrellas,
sin ellas la noche es nada-
clamó el hombre amargamente
Así sonaba, ronca la voz del hombre,
a la rudeza el llanto la delataba,
cuando perdiose la voz en el cuarto
la mujer se acercaba.
La mujer que amaba...
-Hace tiempo que no me mirabas-
-Desde aquella tarde...-
-Regrese para...-
-Calla... no necesito esas palabras-
La mujer que ama
sufre y persiste en sufrimiento,
asi sus pasos se acercaban,
atronadores sus talones de ceda blanca.
-Aqui nadie nos escucha-
Dijo la mujer angustiada.
-Nos oye la mar y con eso me basta-
Toco su espalda que era amplia
y sintio el estremesimiento
de su virilidad,
recordo que era su espalda, una peñascada.
Alejo su mano...
-¿Como está?-
-Crece...-
-Seguro se parece a ti...-
-Tiene tu mirada...-
-Cuando cresca tendra mis piernas-
Miro el hombre sus piernas.
Esas piernas de el eran largas.
-Recuerdo que eran como peces en el arrollo
y se escurrian entre mis muslos,
que eran frescos, eran virginales,
eran el petalo en flor que aun no despertaba...-
-¡Calla!, palabra que dices,
palabra que quema el alma.
Ademas, te a de escuchar tu marido,
que es hermozo hombre, buena tiene su lavia.
-El es sordo...- Clamo la mujer.
-¿Y ciego?-
-Y mudo...-
-Mudo, ciego y sordo...-
Hay hombres que no se atreven
a dar la cara a una mujer arrepentida,
porque esta tiene lagrimas en su mejilla...
-¿Que quieres?... esta enamorado...-
-¿Y tu?...-
-Ni que lo digas-
Bajó la cabeza de toro,
era decepcion la noche de grillos,
fresca como el agua
y la tierra mojada.
-Yo te lleve al río...- la voz lastimosa heria...
-Calla...-
-Lucias bella y los niños jugaban- lloraba sonriendo
-¿emos de seguir?
La lagrima en la mujer asomaba
eran restos de la lluvia
de la noche pasada
-¿Te llevó al río?
-Es un hombre bueno, que nos quiere a mi y a tu hijo,
que es amor, que es semilla sin navaja...-
-Ni que lo digas-
Dominaba en la pausa un silencio,
por detras de la puerta la gente cantaba,
eran las doce y con la luna
la mujer se desnudaba
-Los azahares caen porque el viento
los arranca...-el hombre recordaba
-...¡Pero son maduros!
apenas el capullo dejaban...-
-¿Y ella?- La mirada de la mujer disimulaba
-Es buena y tiene la sonrisa linda,
tan pura- Un rayo iluminaba la mirada
-¿La amas?-
-Eso quiciera...-
-¿Es alta?-
-Tanto como yo...-
-¿Es castaña?-
-Es castaña...-
-Y tu...-
-Siento lindo al mirarla, tiene la mirada juguetona.
sus ojos no mienten, pero escapan,
cuando juegan y se asustan... tiene el cuerpo y el canto.-
-Nada debe...-
-¿Es castaña?-
-Es castaña...-
-¿Recuerdas estos pechos?-
Volteose el hombre con cautela
-Me gustaba como los tocabas- El hombre pestañeaba
-Los cogias como gorriones y en tus manos volaban-
-Cubre tu cuerpo mujer,
hay sereno y enfermas muy facil-
-Mirame que tu mirada es crespa,
recuerdo esa mirada...-
-Cubrete mujer,
tus pechos de naranja
en mis manos se desgajaban,
dejando en mis dedos el aroma de tu mañana.
Mantenia el hombre la cabeza agachada,
sus manos al calor de las velas
como el iris temblaban,
como las hojas en la alborada.
Pero la hoja es negra
como azabache,
ella lo miraba.
-¡No lo amo mas a el!-
-¡Calla!-
-¿Recuerdas como juraba?-
-¡Me mata!-
-No es necesario tanto drama-
-¡Tu no sabes lo que yo te amaba!-
-¿Recuerdas como juraba?-
-Me mata...-
-¡Aquí estaba, mi hombre! aquí estaba...-
-Estabas callada...
y tu silencio era veneno en mi alma enamorada-
-¡Dime que me amas!- Lloraba
-Soy tu mujer, soy tu...-
-No es necesario que vengas
como te amo, antes te amaba,
pero los azahares caen
...porque el viento los arranca...-