Elisalle
Poetisa
Oda para tu corazón insurrecto
y la trilogía de notas musicales.
Un entremés de peces muertos
están guardados en la cocina
y encima de la mesa están tus pies
¡Qué desatino y mala crianza!
Oda para la engreída gestacional
del verbo a las tres de la tarde
cuando todas las veredas arden
y la manguera es tu piscina.
Escucha melodía suave de acordeón.
Vuelve la mirada al punto exacto
de la queja de un bandoneón
que llora y relaja al corazón
porque en medio estoy yo.
Oda a tu vetusta creación
que vino desde lejos contigo
y llegó a la hora de Oración
Tú no sabías orar y no importa.
Caminos siguieron bordeando
la luna enrejada desde los árboles
y tú mirabas las hojas en revolución
como tu gato a los *pipis del corredor.
Oda porque eres canto y encanto.
Porque estás enhiesto y abrillantas
la bandada de pájaros bicolores
que guardo en el bolsillo resbaladizo
del abrigo viejo del más viejo
traído desde Oregón.
No sé por qué tanta Oda para ti
si no te quiere el viento las orejas
Si no te besa una mujer en la cabeza
o en el mentón.
Me pregunto por qué te canto hoy.
Yo no te conozco ni te voy a conocer
pero sigues dando vueltas en el balcón
donde se prenda mi inquietud y alborozo.
Canto a la sandéz de admiración y enojo.
Acumula soberbia detrás de los cajones
y dales una patada después del bostezo
Oda tonta y genuina para un bárbaro.
Un gitano o del desierto un beduino.
Para los peces que serán entremés
para la tripulación
de dos barcos que llegan a la bahía
por el lado oeste y a cien millas de aquí
de donde aguardo tu voz con la luna
entre los árboles vestidos de aceitunas.
Elisalle
Julio/2018
*pipis=idioma de pájaros pi pi
y la trilogía de notas musicales.
Un entremés de peces muertos
están guardados en la cocina
y encima de la mesa están tus pies
¡Qué desatino y mala crianza!
Oda para la engreída gestacional
del verbo a las tres de la tarde
cuando todas las veredas arden
y la manguera es tu piscina.
Escucha melodía suave de acordeón.
Vuelve la mirada al punto exacto
de la queja de un bandoneón
que llora y relaja al corazón
porque en medio estoy yo.
Oda a tu vetusta creación
que vino desde lejos contigo
y llegó a la hora de Oración
Tú no sabías orar y no importa.
Caminos siguieron bordeando
la luna enrejada desde los árboles
y tú mirabas las hojas en revolución
como tu gato a los *pipis del corredor.
Oda porque eres canto y encanto.
Porque estás enhiesto y abrillantas
la bandada de pájaros bicolores
que guardo en el bolsillo resbaladizo
del abrigo viejo del más viejo
traído desde Oregón.
No sé por qué tanta Oda para ti
si no te quiere el viento las orejas
Si no te besa una mujer en la cabeza
o en el mentón.
Me pregunto por qué te canto hoy.
Yo no te conozco ni te voy a conocer
pero sigues dando vueltas en el balcón
donde se prenda mi inquietud y alborozo.
Canto a la sandéz de admiración y enojo.
Acumula soberbia detrás de los cajones
y dales una patada después del bostezo
Oda tonta y genuina para un bárbaro.
Un gitano o del desierto un beduino.
Para los peces que serán entremés
para la tripulación
de dos barcos que llegan a la bahía
por el lado oeste y a cien millas de aquí
de donde aguardo tu voz con la luna
entre los árboles vestidos de aceitunas.
Elisalle
Julio/2018
*pipis=idioma de pájaros pi pi




