Cuando voy al templo de Krishna y Rada, me tiendo en el suelo y junto mis manos sin levantar la mirada, junto a mi, otros hombres afines rezan también pero en voz alta y yo oigo sin querer los favores que esperan, todos piden que les quieran y que sigan ellos amando, que las mujeres que con ellos viven no pierdan su sonrisa, que lleguen alegres a casa y la casa sea su benévola tregua, que la lluvia ayude a su menester en los verdes ejidos, que el sol brille para que el arroz madure y que la charca siempre tenga agua para que el búfalo pueda tomar su diario baño.
La mujeres son más silenciosas y apenas las puedo oír, sólo me llegan palabras sueltas: amor, hombre, hijos, vecina, también búfalo, Rada, madre, padre, otra vez Rada..., acompañadas por suspiros y algún emocionado y contenido llanto. Las mujeres son más discretas y permanecen más tiempo postradas, para irse luego al estanque y terminar allí su oración y lavarse la cara.
Yo también rezo a Krishna y a Rada, se que no existen pero si lo que representan, se que no me oyen pero luego escribo mis preces para que tu las compartas conmigo, porque tu eres mi campo verde y mi agua, porque tu eres mujer, vecina, madre, hija y búfalo, tu lo eres todo y todo está en ti, mi arroz y mi hambre, mi vida y mi sueño, en tus aguas me refresco cada atardecer y en tus escalinatas rezo.
Turco
La mujeres son más silenciosas y apenas las puedo oír, sólo me llegan palabras sueltas: amor, hombre, hijos, vecina, también búfalo, Rada, madre, padre, otra vez Rada..., acompañadas por suspiros y algún emocionado y contenido llanto. Las mujeres son más discretas y permanecen más tiempo postradas, para irse luego al estanque y terminar allí su oración y lavarse la cara.
Yo también rezo a Krishna y a Rada, se que no existen pero si lo que representan, se que no me oyen pero luego escribo mis preces para que tu las compartas conmigo, porque tu eres mi campo verde y mi agua, porque tu eres mujer, vecina, madre, hija y búfalo, tu lo eres todo y todo está en ti, mi arroz y mi hambre, mi vida y mi sueño, en tus aguas me refresco cada atardecer y en tus escalinatas rezo.
Turco