debiloto
Poeta adicto al portal
Oh mujer no muevas tu cabeza,
que en tu coronilla saltan ideas,
has parido al mundo,
sos autora de penas y alegrías,
mas cada vida que pares es distinta,
lloras por los hombres que te amaron,
de manera indulgente, hasta bastardos,
que no pensaron donde estuvieron,
mientras en tus vientres lo paseabas.
Oh mujer eres almíbar,
en el momento justo de la vida,
sos diferente en cada beso,
algunos de pasión quedan grabados,
pero tus besos de amor son los más dulces,
hay muchos que te admiran,
sin saber ni tu nombre,
otros te aman mirando un reloj de arena,
pero tu mueves al mundo,
con solo el brillo de tus ojos,
y dueles cuando una lagrima,
te quita el maquillaje,
la fragilidad de tu cuerpo no te achica,
y ante la guerra, te hieren de muerte,
tu naciste para dar la vida.
Te horrorizas cuando otros la quitan,
salve tu vida, ante el dios amado,
del hombre bruto te proteja,
perdona al infame que te hiere,
pero no dejes de amar al que te quiere,
y que por ti daría hasta su vida.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
que en tu coronilla saltan ideas,
has parido al mundo,
sos autora de penas y alegrías,
mas cada vida que pares es distinta,
lloras por los hombres que te amaron,
de manera indulgente, hasta bastardos,
que no pensaron donde estuvieron,
mientras en tus vientres lo paseabas.
Oh mujer eres almíbar,
en el momento justo de la vida,
sos diferente en cada beso,
algunos de pasión quedan grabados,
pero tus besos de amor son los más dulces,
hay muchos que te admiran,
sin saber ni tu nombre,
otros te aman mirando un reloj de arena,
pero tu mueves al mundo,
con solo el brillo de tus ojos,
y dueles cuando una lagrima,
te quita el maquillaje,
la fragilidad de tu cuerpo no te achica,
y ante la guerra, te hieren de muerte,
tu naciste para dar la vida.
Te horrorizas cuando otros la quitan,
salve tu vida, ante el dios amado,
del hombre bruto te proteja,
perdona al infame que te hiere,
pero no dejes de amar al que te quiere,
y que por ti daría hasta su vida.
JUAN CARLOS VILLANUEVA