Ramón Fausto Rojas Gil
Poeta recién llegado
Oí tu risa y te vi tras de mi ventana,
me asombro tu cuerpo de escultura
alertándome la pasión por la mañana
y me puso a prueba en literatura.
Suspire en los rigores de tu ausencia
y quise salvar la distancia de tu cielo,
anhele tanto tener tu presencia
y que fueras para siempre mi consuelo.
Tu perfección, tu ingenio y tu hermosura
sirvieron de alimento a mi poesía
y con tu luz va mi estrella muy segura
pintando poemas con sabiduría.
No has de dudar, de creer y presumir
pero la constancia de mi amor
que atreves de mis poemas se puede lucir
son las palabras fieles de tu admirador.