Kei
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oirte, es como si mi cuerpo se trasladara,
como si el galope de mi corazon se fuera con el aire
que respiras, que de alguna manera me traspasa
como alcanzar una estrella desde lo inalcanzable,
Y en ese instante estoy reunido contigo en el alma,
como si mi cuerpo fuera un fantasma, que te mira,
que te oye y se mezcla en esa sonrisa que tanto extraña
este corazon que te mira con miradas de poesia.
Y aunque el reloj corre como mi corazon late con prisa,
dentro de mi alegria el tiempo se congela como si te abrazara,
como si el mundo se pausara con ese beso de nuestra sonrisa
que detiene hasta el aire que dentro del pecho nos atrapa.
Y despues de un suspiro, te digo con el alma, un te quiero
que no se oye ni se lee, un te quiero que se siente
como una mirada desde el alma, como el silencio
de una luna que con su sombra en el mar se mese...
como si el galope de mi corazon se fuera con el aire
que respiras, que de alguna manera me traspasa
como alcanzar una estrella desde lo inalcanzable,
Y en ese instante estoy reunido contigo en el alma,
como si mi cuerpo fuera un fantasma, que te mira,
que te oye y se mezcla en esa sonrisa que tanto extraña
este corazon que te mira con miradas de poesia.
Y aunque el reloj corre como mi corazon late con prisa,
dentro de mi alegria el tiempo se congela como si te abrazara,
como si el mundo se pausara con ese beso de nuestra sonrisa
que detiene hasta el aire que dentro del pecho nos atrapa.
Y despues de un suspiro, te digo con el alma, un te quiero
que no se oye ni se lee, un te quiero que se siente
como una mirada desde el alma, como el silencio
de una luna que con su sombra en el mar se mese...