javier ort
Poeta recién llegado
¡Ojalá sientas un fuego
que no deje de quemarte
y que el volcán de tu vientre
te condene a masturbarte!
¡Ojalá sea tu mente
la pesadilla constante
de un caballo desbocado
que amenaza despeñarte!
¡Ojalá sean tus noches
el martirio insoportable
de unas sábanas mojadas
que con tu sexo empapaste!
¡Ojalá que el Dios Cupido
logre en su red atraparte
y comprendas el castigo
que es no poder abrazarte!
que no deje de quemarte
y que el volcán de tu vientre
te condene a masturbarte!
¡Ojalá sea tu mente
la pesadilla constante
de un caballo desbocado
que amenaza despeñarte!
¡Ojalá sean tus noches
el martirio insoportable
de unas sábanas mojadas
que con tu sexo empapaste!
¡Ojalá que el Dios Cupido
logre en su red atraparte
y comprendas el castigo
que es no poder abrazarte!