darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tus ojos acabaron mis días felices,
maldita tu mirada que como eclipse
oscureció mis momentos de tranquilidad,
destrozaron mi alma, te lo digo con seguridad.
Tu mirada y tu sonrisa me intimidaron,
no quería volver a ver esos ojos que me ataron.
Tus palabras tiernas hicieron mis ilusiones pedazos.
¡Degollaste mi alma en tu cadalso!
Tu rostro de Medusa petrificó mi sustancia,
ahora sufro por el poder de tu fragancia.
Tu cara de niña buena me cautivó
y este amor con el tiempo se engrandeció.
Ahora recuerdo aquel día y tú lo olvidas,
me quemas el ánima cuando me miras.
¡Ventanas de tu alma!
Ventanas que esconden un mundo lleno de vacios
con sentimientos aciagos que tenías escondidos.
Tu faz hizo pedazos mi paraíso rojo
y hoy me condenas al infierno de tus ojos.
maldita tu mirada que como eclipse
oscureció mis momentos de tranquilidad,
destrozaron mi alma, te lo digo con seguridad.
Tu mirada y tu sonrisa me intimidaron,
no quería volver a ver esos ojos que me ataron.
Tus palabras tiernas hicieron mis ilusiones pedazos.
¡Degollaste mi alma en tu cadalso!
Tu rostro de Medusa petrificó mi sustancia,
ahora sufro por el poder de tu fragancia.
Tu cara de niña buena me cautivó
y este amor con el tiempo se engrandeció.
Ahora recuerdo aquel día y tú lo olvidas,
me quemas el ánima cuando me miras.
¡Ventanas de tu alma!
Ventanas que esconden un mundo lleno de vacios
con sentimientos aciagos que tenías escondidos.
Tu faz hizo pedazos mi paraíso rojo
y hoy me condenas al infierno de tus ojos.
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