• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Ojos de rebaño-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
No habría literatura

sin ojos de rebaño.

Sin esas cómplices miradas

que engordan las harapientas

líneas y los equidistantes renglones.

No habría literatura, sin prosa,

gorda y oronda, horadando las nalgas

de, a quien leer, se le antoja.

Sin monjas, curas, burócratas o simples

carabineros, de ojos mansos y miopes,

no, no habría literatura.

Habría una luna observada por un telescopio

gigante, casi rozando la dura corteza.

Y un rebaño de ovejas apostado a la orilla

de cada cementerio, con grandes orejas, y puntas

de cuchillos oxidados, atravesando el vientre seco

de las palomas.



©
 
No habría literatura

sin ojos de rebaño.

Sin esas cómplices miradas

que engordan las harapientas

líneas y los equidistantes renglones.

No habría literatura, sin prosa,

gorda y oronda, horadando las nalgas

de, a quien leer, se le antoja.

Sin monjas, curas, burócratas o simples

carabineros, de ojos mansos y miopes,

no, no habría literatura.

Habría una luna observada por un telescopio

gigante, casi rozando la dura corteza.

Y un rebaño de ovejas apostado a la orilla

de cada cementerio, con grandes orejas, y puntas

de cuchillos oxidados, atravesando el vientre seco

de las palomas.



©
Letal.
 
No habría literatura

sin ojos de rebaño.

Sin esas cómplices miradas

que engordan las harapientas

líneas y los equidistantes renglones.

No habría literatura, sin prosa,

gorda y oronda, horadando las nalgas

de, a quien leer, se le antoja.

Sin monjas, curas, burócratas o simples

carabineros, de ojos mansos y miopes,

no, no habría literatura.

Habría una luna observada por un telescopio

gigante, casi rozando la dura corteza.

Y un rebaño de ovejas apostado a la orilla

de cada cementerio, con grandes orejas, y puntas

de cuchillos oxidados, atravesando el vientre seco

de las palomas.



©

Muy interesantes definiciones, querido amigo Ben, enhorabuena por tu poema. Un abrazo.
 
No habría literatura

sin ojos de rebaño.

Sin esas cómplices miradas

que engordan las harapientas

líneas y los equidistantes renglones.

No habría literatura, sin prosa,

gorda y oronda, horadando las nalgas

de, a quien leer, se le antoja.

Sin monjas, curas, burócratas o simples

carabineros, de ojos mansos y miopes,

no, no habría literatura.

Habría una luna observada por un telescopio

gigante, casi rozando la dura corteza.

Y un rebaño de ovejas apostado a la orilla

de cada cementerio, con grandes orejas, y puntas

de cuchillos oxidados, atravesando el vientre seco

de las palomas.



©
Me ptegunto cómo consigues esas tremendas imágenes. Un abrazo, BEN.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba