FEVZ
Poeta recién llegado
OJOS ROJOS
Una fuerza incontrolable,
contable en el razonable mío,
ni pío, no dije nada,
nunca dije nada y río.
contable en el razonable mío,
ni pío, no dije nada,
nunca dije nada y río.
Ella lo dijo y yo,
lo sabía,
lo olía,
desde que me miró fijo,
penetrando el corazón mío,
por lo menos, mínimamente,
tres veces al día.
lo sabía,
lo olía,
desde que me miró fijo,
penetrando el corazón mío,
por lo menos, mínimamente,
tres veces al día.
Una lágrima mía,
que dolía cuando caía,
se enfurecía al brotar
de mis ojos rojos,
que miraban el mirar de mis despojos,
que ya no eran tuyos,
míos ni suyos,
sólo de ellos,
bellos y a la ves destellos,
por llantos inútiles en tu nombre,
¡Hombres ojos!
nunca tuyos nunca míos...
¡Ojos rojos!
que dolía cuando caía,
se enfurecía al brotar
de mis ojos rojos,
que miraban el mirar de mis despojos,
que ya no eran tuyos,
míos ni suyos,
sólo de ellos,
bellos y a la ves destellos,
por llantos inútiles en tu nombre,
¡Hombres ojos!
nunca tuyos nunca míos...
¡Ojos rojos!
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