José Ramón Buzón
Poeta recién llegado
Ojos
Si alguna vez llueve en tu mejilla
u es de la emoción
bendita sea esa lluvia
que riega la rosa de nuestro amor
Mis dos nubes no pueden hacer otra cosa
que seguir lloviendo de alegría
de emoción tan intensa en mi corazón
y deseo inagotable de tu lluvia
Cuando esas nubes se disipan
se transforman en soles inmensos
con tanta ternura que entre los cuatros
la tierra entera iluminarían
Y si es de noche, son luceros
que relucen con tanta fuerza
que a la luna hace menguar
dejando el firmamento raso,
para mostrar nuestro amor
Si alguna vez llueve en tu mejilla
u es de la emoción
bendita sea esa lluvia
que riega la rosa de nuestro amor
Mis dos nubes no pueden hacer otra cosa
que seguir lloviendo de alegría
de emoción tan intensa en mi corazón
y deseo inagotable de tu lluvia
Cuando esas nubes se disipan
se transforman en soles inmensos
con tanta ternura que entre los cuatros
la tierra entera iluminarían
Y si es de noche, son luceros
que relucen con tanta fuerza
que a la luna hace menguar
dejando el firmamento raso,
para mostrar nuestro amor