Breve el compás de la caricia
alivia tu sexo en la premura de mi mar
preñando el tumulto de la vida.
Dormida en ardientes círculos
la luz tiñe golosa tus gemidos
sobre la playa perfumada de tu sonrisa.
Un golpe en el cristal de tu mirada
desarma las alegrías y los miedos
para sólo dejar ver un nuevo día.
Entonces surge una voz aún silenciosa
que habla de corazones que se agitan
de noches que envejecen, de olas que nos guían.
alivia tu sexo en la premura de mi mar
preñando el tumulto de la vida.
Dormida en ardientes círculos
la luz tiñe golosa tus gemidos
sobre la playa perfumada de tu sonrisa.
Un golpe en el cristal de tu mirada
desarma las alegrías y los miedos
para sólo dejar ver un nuevo día.
Entonces surge una voz aún silenciosa
que habla de corazones que se agitan
de noches que envejecen, de olas que nos guían.