Hay cosas que jamás se olvidan.
Y ha pasado el tiempo
a quien no teme al amor,
de congoja en mi pensamiento
y olvidada en su corazón.
Olvidar de alguna manera
este poema tan triste,
es derramar luz en tus ojos
sabiendo que existes.
Y sentada descalza en la escalera
intento sucumbir tu recuerdo,
esos momentos permanente
que brillan guardados en mi pecho.
Y se que me olvidarás
no haciendo propaganda de mi sueños,
recuerda mi alma durante tu vida
y mi vejez…sobre todos los tiempos.
Olvidar de alguna manera
lagunas de oro y sal,
y olvidar de alguna manera
mi duelo más real.
Cuando mis pensamientos tiemblan,
escucho tu estoica voz en mis oídos ,
ámame con locura y templanza
y un te quiero que merezca yo.
Y si eso es lo que pretende, es muy difícil borrar un amor tan marcado.
El deseo del amor es inexplicable, pero tiene una sensación sin límites.
Saludos
