teo
Poeta asiduo al portal
Poco a poco la inmensa oscuridad
se a apoderaba de el. El frío de la muerte
hace su ingreso, tan lento que solo sentía
suaves caricias recorrer su cuerpo, aquellas
que llegaban a lo más profundo
a donde la mano del hombre no llega.
Poco a poco se sumergía en sus pensamientos,
En sus sueños.
Acabando con todo lo que a su paso encontraba.
cesando el dolor de el alma y también del cuerpo
tomando posesión de lo conquistado
sacudiendo los huesos de aquellos antes muertos
hoy cadáveres.
Era como ver al viento borrar las huellas grabadas
en la arena después de una cruel batalla.
Limpiando todo con sumo cuidado
todo rastro de terror, de amargura, dolor y pena;
silenciando aquellos lamentos y gritos de ferocidad
amenazadores a su conquista.
y Cada vez mas moría,
su cuerpo débil se llenaba de frío, de miedo, de zozobra
m ientras se hundía en un mar de lamentos